• Año abundante en secuelas: las más recientes fueron «CQC» y «Domínico», y ambas sin novedades. El primer caso se agradece pues la fórmula resultó eficaz. En cambio, Nicolás Repetto cambió a Pampita por Gerardo Rozín, recibió tres invitados en lugar de uno, y continuó con un ciclo a mitad de camino entre el entretenimiento, la actualidad y la entrevista. El rating no lo acompañó: midió 11.3 y perdió por más de la mitad contra «Telefé» y la final de «Operación triunfo» ( rotundos y esperables 33.5, en cinco horas de programa).
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• Si bien Repetto volvió a tomarse largas vacaciones para introducir cambios en el contenido, la forma arruinó su primer programa pues los problemas de audio fueron lamentables. Como el año pasado, donde abundaron los errores técnicos propios de los programas en vivo, no se comprendieron varios fragmentos en las entrevistas. Hubo sólo dos momentos, si se quiere « nuevos»: Repetto en la calle entrevistando a anónimos, y un juego que recordó el corchito para ganar el auto: los tres invitados, Caterine Fulop, Mariano Martínez y Mario Pergolini, intentaron estacionar un automóvil con algunas dificultades. De lograrlo, alguno se lo hubiera llevado, como en los viejos tiempos.
• Repetto busca volver a lo popular de «Nico» en «Telefé» (convocaba masas en los barrios) dejando de lado la sofisticación de «Fax» o algunas buenas ideas de «Sábado Bus». Su publicidad insistía «vuelve el alegrón», como si se tratara de algún partido de fútbol, y para acentuar el clima de arenga inundó el estudio de modelos bailarinas, papelitos e ideó el segmento donde sale a la calle y conversa con la gente. Pero queda claro que ese perfil no le cuadra como a Marcelo Tinelli (guste o no su onda «populachera» logra su cometido) y desaprovecha Repetto su mejor faceta, la de entrevistador sin forzarse al chiste fácil y la pregunta poco sutil. Por caso, no dejó de lado el tema que toca Jorge Rial todos los días: la guerra en la televisión. No sólo se burló varias veces del rating (¿será porque no lo favorece y entonceslo minimiza?) sino que organizó una encuesta entre los integrantes de su tribuna. El resutado arrojó que a 65% le importaba el rating mientras 35% restante votó por el no.
• Volviendo al buen debut de «CQC», también en rating pues midió 15.7 contra 18.5 de la película estreno en «Telefé», «La habitación del pánico», no faltaron las ironías sobre Tinelli. «Volvió el humor inteligente, pero no son los únicos que cambiaron la escenografía» aunque el plato más fuerte contra «Showmatch» y el pase de Tinelli llegó con las cucarachas, que también le pegaron a Gerardo Sofovich. Sin embargo, fue irrebatible Sofovich, que estuvo en «Intrusos» y dijo: «Pergolini me critica porque hace décadas que hago Polémica y La peluquería, cuando él está llegando a los diez años de hacer siempre lo mismo».
• Un buen segmento claramente inspirado (por no decir copiado) en la película «Super size me», mostró una prueba con el propio cuerpo a cargo de Daniel Malnatti. Citaron la película y hasta dieron el nombre del director, para eviatarse críticas por copia, y el notero se sometió durante un mes al consumo de productos de la canasta familiar al precio que había indicado el gobierno. Comió durante 30 días los productos en cuestión, bajó 6 kilos y según el médico que lo controlaba, puso en riesgo su salud.
• Otro buen momento lo aportó Gonzalo Rodriguez, haciéndose pasar por notero español para que Rodrigo De Ratto, que no daba notas a argentinos, le concediera una entrevista. Fuerte resultó la sorpresa del director gerente del FMI, cuando el notero cambió la tonanda española y en porteño le preguntó como seguían las relaciones entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional.
• El rating general de los canales ha caído bastante por la obvia razón de que el público ya está más repartido entre cuatro canales. En lo que va del año, rara vez los programas han superado los 30 puntos de rating, excepto casos extraordinarios como partidos de la selección argentina, la final el domingo de «Operación triunfo» o las películas «Shrek» y «El hombre araña». El año pasado «Los Roldán» medía 30 puntos todos los días, «La niñera» marcaba 29, Tinelli hacía un promedio de 27 y Susana Giménez 26. Pese a la caída del rating, la torta publicitaria aumentará, según estimaciones de la industria, a 470 millones de pesos mientras los segundos de publicidad por programa también se han incrementado.
• Pautar en «Telefé», en el cine de las 22 o el programa de Susana cuesta 1300 pesos; «Operación triunfo II» y «Amor mío» 1200, y «Los Simpsons», a las 20 cuesta 1000 pesos. En «Canal 13» el programa más caro es «CQC», 1850 pesos; « Fútbol de Primera» cuesta 1550 pesos; «Hombres de honor», 1500; «Una familia especial» y «Transformaciones» y «Domínico» cuestan 1300 (lo mismo que los programas más caros de «Telefé»). Curioso que el canal de mayor rating no cobre las pautas más caras, lo que podría deberse a que los ciclos de «Canal 13» atacan directamente el traget ABC1 mientras «Telefé» se dirige con esos programas al C2 y C3. Los más caros de «Canal 9» son, obviamente, «ShowMatch» y «Los Roldán», también con 1300 pesos, igual que el año pasado cuando ocupaban la pantalla « caliente» de «Telefé».
• Este precio, impensable años atrás para «Canal 9», explica, entre otras razones, la nueva repartición de la publicidad entre canales. «No hay 2 sin 3» cobra 800 pesos el segundo y le siguen las novelas de la tarde, que cuestan 600 pesos. Lo más caro de «América» es el fútbol, donde se televisa el partido del viernes (900 pesos el segundo), sigue «TVR» con 700 pesos; «Código» con 500; «La cornisa», « Indomables», «Polémica en el bar» y «Tiempo límite» por 500 pesos. «Canal 7» cobra 120 pesos el segundo del fútbol argentino, 100 pesos por «Folclorísimo» y « Visión 7» 80 pesos.
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