26 de abril 2005 - 00:00

Berlin desplegó su talento para pocos

Jeff Berlin (bajo). Con R. Drexler (piano, contrabajo) y C. Rojas (batería).
Apertura: Alejandro Herrera Trío. (Teatro ND/ Ateneo; 23 de abril).

El bajista eléctrico Jeff Berlin, uno de los mayores virtuosos de su instrumento de los últimos años, ha desarrollado la mayor parte de su carrera cerca del rock. Pero siempre estuvo también ligado al jazz en distintos estilos y hasta circuló por la música latina.

En una gama muy variada de experiencias, fue músico de artistas tan disímiles como Pat Metheny, el grupo Yes, Bill Evans, Jaco Pastorius, Stanley Clarke, John McLaughlin, Bill Bruford, Toots Thielemans, Larry Coryell, Arturo Sandoval, Michael y Rady Brecker, Bill Frisell o Mike Stern, entre muchísimos otros.

Y además, su capacidad como instrumentista tiene su reflejo docente en The Players School of Music de Florida, que fundó y dirige desde hace dos décadas.

• Experiencia

Su último disco, «Lumpy Jazz», fue grabado con Richard Drexler en piano y Danny Gottlieb en batería y es el material que vino a presentar en su primera visita a nuestro país, con el chleno Cristóbal Rojas en el lugar de Gottlieb, y frente a un ND/Ateneo con menos público del esperado.

Toda la enorme experiencia de Berlin quedó reflejada en esta única actuación en Buenos Aires. Quizá por eso, como para no quedar atado a estilos concretos, decidió comenzar su recital con una eléctrica y percutida versión de una obra de
Johann Sebastian Bach.

Después, se sucederían temas propios y algún standard, baladas y canciones vertiginosas, coqueteos con el rock o con el jazz.
Berlin no puede -ni parece querer- ocultar su virtuosismo. Eso lo lleva a exhibir un despliegue permanente de notas, a mover sus dedos con electricidad acrobática. Su talento para usar el bajo como si fuera una guitarra y transformarlo en un instrumento melódico, lo hace olvidar, sin embargo, del valor del silencio. Y aún en las baladas, las notas -muchas- ocupan un lugar central. Sus compañeros cumplieron cómodamente con las exigencias del concierto.

También virtuoso,
Richard Drexler acompañó desde las teclas y se atrevió además al contrabajo en un dúo con el bajo eléctrico de Berlin que estuvo entre lo más original de la noche. Y el chileno Rojas disimuló su lugar de músico suplente con soltura profesional.

En la apertura, el bajista argentino
Alejandro Herrera (junto a Andrés Beewsaert en teclas y Fernando Martínez en batería) ofició de soporte con tres temas propios.

R.S.

Dejá tu comentario

Te puede interesar