Actuación de Compay Segundo (voz, armónico). Con S.Repilado Labrada (contrabajo), H. Garzón Barbagallo (primera voz, maracas), B.Juárez Magaña (guitarra, coros), R. Inciarte Rodríguez (clarinete), H.Armenteros Pons (clarinete), R. Nardo Gallardo (clarinete) y R. FournierNavarro (bongoes, timbales) y B. Repilado Labrada (claves, coros). Gruposoporte: La Surca. (Teatro Gran Rex, 18 y 19 de octubre.)
A dos años de su primera actuación en BuenosAires, Compay Segundo pudo saltar a un espacio mucho más grande que elde La Trastienda. Entre otras cosas porque, cuando llegó por primera vez aún nose conocía el film «Buena Vista Social Club» de Wim Wenders, yestá claro que después del estreno de la película, su fama y la de suscompañeros ha aumentado sensiblemente entre los argentinos.
A punto de cumplir 93 años («los cumplo el 18 denoviembre, así que pueden enviarme los regalos a La Habana», bromeó en elGran Rex), el cantante cubano tiene una larga historia en la música de su país:alrededor de 70 años de música alrededor del son, tocando el tres o el«armónico» (especie de guitarra de 7 cuerdas con una afinación distinta a ladel instrumento español) en formaciones como Los Compadres, Sindo Garay,Ñico Saquito, Miguel Matamoros, Benny Moré, Cuarteto Hatuey o CuartetoPatria. El obvio comentario al verlo actuar tiene que ver con su vitalidad,simpatía, entrega y swing. En la noche del debut, su armónico mostró unaindisimulable desafinación, pero ni Compay ni sus músicos parecieronpreocuparse especialmente por eso.
Con el respaldo de un grupo numeroso: una guitarra,un contrabajo, una cuerda de clarinetes y mucha percusión, paseó por el bolero(«Es mejor vivir así»), la guajira («Guantanamera»), el tangoabolerado («El día que me quieras»), la canción española («Malagueña»)y, por supuesto, por el son, eje central de su repertorio, con una lista detemas que incluyó sus ya clásicos «El camisón de Pepa» o «Sarandonga».
El tenor Hugo Garzón Berbagallo lleva hoy lavoz principal, y a Compay le cabe el lugar de segunda voz y deinstrumentista solista. Y aunque la destreza de su punteo no sea la de antes, ysu voz haya perdido parte de su frescura, Compay sigue sorprendiendo consu manejo del escenario y con una sabiduría musical que no pasa por cuestiones técnicas.
Un renglón aparte merece -aunque su actuación sirviópara que la gente se fuera acomodando en sus butacas-el grupo argentino LaSurca, que actuó como soporte, presentó su primer disco, y debería sertomado en cuenta por los seguidores de la música centroamericana.


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