Con clima francés celebra El Nacional su centenario

Espectáculos

El teatro «El Nacional», propiedad de Alejandro Romay desde comienzos de la década del '60, cumple hoy 100 años, y la celebración tendrá lugar desde mayo con una sala transformada en un cabaret parisiense para el estreno de «Victor Victoria», con Valeria Lynch, Raúl Lavié y Fabián Gianola, acompañados por 30 actores, cantantes, bailarines y una orquesta de 15 músicos. Diego Romay adquirió la licencia no sólo del musical que lanzó a la fama a Julie Andrews sino también el diseño del famoso cabaret «Chez Louis», que se veía en la película de Blake Edwards.

Para lograr ese ámbito levantaron íntegramente la plaza de butacas donde se ubicarán mesas para cuatro personas, de estilo art deco. También habrá butacones dobles vip para quienes prefieran una opción más privada y los palcos también contarán con mesas exclusivas. En la planta baja, además del escenario y las mesas, habrá dos grandes barras y se servirá a cada espectador una copa de champagne de bienvenida.

«Todo esto se hizo para homenajear el siglo del teatro con una apuesta doble: más allá de «Victor Victoria» se buscó rendir tributo a El Nacional y dedicarle un espacio que trascienda», dijo Diego Romay a este diario. «Quisimos recrear ese espacio glamoroso parisiense donde la protagonista triunfa y el productor de Nueva Orleans la descubre. Todo el entorno dramatúrgico fue ideado en función de esta nueva sala sin butacas».

Tradicional bastión de la revista porteña, con la llegada de Alejandro Romay a su frente el teatro también se volcó a la puesta en escena de los musicales más célebres de Broadway, y entre muchos otros se vieron «Mi bella dama», «El violinista sobre el tejado», «Pippin» y «Aplausos», algunos de los cuales volvieron a reponerse a partir de 2000, cuando el teatro reabrió. A fines de 1972, El Nacional cerró hasta junio del año siguiente para renovar la sala y proveerla de todos los adelantos técnicos con los que contaba una típica sala de Broadway en esa época.

Fue con el estreno de la revista «Escándalo», donde Nélida Lobato y Zulma Faiad compartían un cartel giratorio, ideado para que pudieran convivir en paz. Cuando giraba el cartel se leía Nélida Faiad y Zulma Lobato, a los fines de evitar la tradicional lucha de egos, que perviven hasta hoy. Para hacer historia, Romay invocó al creador de «El Nacional»: «Hablar del teatro es hablar de don José Podesta, quien en 1906 fundó la sala a la que llamó «De las artes». Compró una caballeriza, se endeudó y puso toda la plata en su único sueño: el ideal de realizar obras argentinas. Toda la plata estuvo destinada a los espectáculos criollos, al gaucho «Juan Moreira» y a darle un amplio espacio a los autores nacionales. Ahí es cuando empieza a desarrollarse el teatro criollo y rioplatense».

«El Nacional» fue construido en un lugar y un momento estratégicos: coincidió con la época en que la calle Corrientes se convirtió en avenida y 9 de Julio se amplió para ser la más ancha del mundo. Recién en 1936 se construyó el Obelisco, para celebrar los 400 años de la ciudad y «El Nacional» se convirtió, junto esas y otras atracciones, en visita obligada para porteños y turistas.

«Pasaron todos los grandes, Carlos Gardel, Enrique Muiño, Libertad Lamarque, Luis Sandrini, Jose Cibrián y las grandes vedettes. Fue cuna y sello de lo nacional y nostros siempre seguimos esa impronta de espectáculos vinculados con lo nuestro. Por ejemplo «Tanguera», «Nativo» o «Jazz Swing Tap», creada por argentinos, mas allá de la mezcla de géneros musicales. Y seguimos trabando en ese sentido», indicó Romay.

La mañana del jueves 22 de julio de 1982, un voraz incendio redujo a escombros a «El Nacional», lo que la familia Romay y los artistas tomaron como clara ofensiva de parte del gobierno de turno que no había tolerado el monólogo crítico y concretamente dirigido a los militares. Se trataba de un fragmento de «Sexcitante», con Susana Giménez.

«Fue una bomba hacia nosotros,yo no recuerdo demasiado porque era chico pero mi hermana tiene registro, sobre todo de aquella protesta de artistas que se pararon en Corrientes para repudiar el vandalismo y defender a nuestra familia. Mi padre nunca más abrió el teatro durante la dictadura, fue su modo de repudio. Permaneció cerrado hasta 2000, cuando se reinauguró con «Mi bella dama», el mismo espectáculo con el que abrió el teatro con su primera producción en 1961», concluyó Romay. El 1 de marzo de 2000 la sala volvió a abrir después de dieciocho años de escombros y por decisión de Alejandro Romay.

Desde Estados Unidos y Europa se trajo equipamiento técnico de última generación en materia de iluminación y sonido, buscando que «El Nacional» fuera la sala más moderna de Sudamérica. «Mi bella dama» impresionó con 70 artistas en escena encabezados por Pepe Soriano, Aída Luz, Víctor Laplace y Paola Krum. Había comenzado el «boom» de los musicales y la fuerte competencia con espectáculos de Broadway como «Chicago» o «Los Miserables» que se vieron en el teatro Opera. En 2002 Diego Romay asumió la dirección artística del teatro y presentó el musical «Tanguera», que hasta el año pasado estuvo de gira por el país y el exterior.

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