21 de septiembre 2001 - 00:00

De la Rúa saludó la apertura del Museo Costantini

Constantini, Minujín, De la Rúa e Ibarra.
Constantini, Minujín, De la Rúa e Ibarra.
El arte se permitió celebrar una verdadera fiesta que comenzó el domingo, con la inauguración de la muestra de Diego Rivera en la Fundación Proa de La Boca, y se prolongó durante toda la semana hasta ayer, con la inauguración del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.

A los sucesivos vernissages del MALBA, que convocó a coleccionistas, funcionarios, empresarios, políticos, teóricos y operadores culturales de todo el mundo, y a la apertura de la galería Maman con una estupenda muestra de Rómulo Macció, se sumaron la compra de la casa de Victoria Ocampo en Barrio Parque, que el Fondo de las Artes convertirá en centro de exposiciones, y la apertura de Expotrastienda, la movida feria de arte que organizó la Asociación de Galeristas para desafiar la recesión.

La inauguración del MALBA parecía una reunión de gabinete. Estaban Chrystian Colombo, escoltando al presidente Fernando de la Rúa, además de algunos ministros, como Domingo Cavallo y el secretario de Cultura, Darío Lopérfido. Como si se tratara de otro país diferente, nadie recordó el peregrinar del coleccionista Eduardo Costantini, fundador del Museo, por las muchas trabas que le pusieron a la ampliación.

Sólo se oyeron palabras de ponderación de parte del jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra; del secretario de Cultura porteño, Jorge Telerman; de la vicejefa, Cecilia Felgueras; y de todos los legisladores presentes. Los discursos fueron varios y de variado tenor, pues no faltaron las reflexiones filosóficas de Santiago Kovadloff.

Pero en realidad, las palabras más aplaudidas fueron las de De la Rúa, quien sin ninguna retórica habló de la importancia de la institución museística, elogió el gesto solidario de Costantini, que pone sus obras a disposición del público, y finalmente, mirando a su mujer, Inés Pertiné y a la de Costantini, Gloria Fiorito, acabó por conceder que la gran obra de este hombre sólo puede ser llevada adelante con la ayuda de su mujer.

A las 11 en punto de la mañana, en el MALBA se encontraban Enrique Olivera y María Carbó, Teresa Anchorena, José María Dagnino Pastore, Guillermo Alonso, Frances Reynolds Marinho, Luis Ovsejevich, Ricardo y Eduardo Grüneisen, Teresa Bulgheroni, Orly Benzacar, Nelly Arrieta, Marion Helft, Jorge Glusberg, León Ferrari, Yuyo Noé, y entre los extranjeros de diversos museos, Jay Levenshon (MoMA), Américo Sánchez (director del Museo Diego Rivera de México), Heitor Reis (MAM de Bahía), Carlos Phillips Olmedo (Museo Dolores Olmedo Patiño de México), Bélgica Rodríguez (Asociación Internacional de Críticos de Arte) y Gilberto de Chateaubriand, el coleccionista top de Brasil, quien confesó que su colección asciende ahora a 5.000 obras.


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