2 de noviembre 2000 - 00:00
"EL MUNDO DE SOFIA"
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A quienes leyeron el libro, conviene advertirles lo que dice el guionista: si la novela era 70% filosofía y 30% acción, la película es forzosamente al revés, 70 por ciento acción y 30 por ciento filosofía. A quienes todavía no lo leyeron, conviene contarles lo menos posible.
Bastará apenas advertir que la historia tarda un poco en arrancar, cosa de darle al espectador tiempo para conocer lo que después se le irá enredando, pero que es, en su conjunto, una obra decididamente entretenida, vistosa, e ilustrativa, un poco emparentada con «La historia sin fin», o con algunos planteos existenciales de «Matrix», por darles un par de pistas.
Advertir, también, que abundan los efectos especiales y los grandes despliegues, con paseos por la vieja Grecia, el Renacimiento, la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, y también unos pasadizos de miedo, todo matizado con guiños literarios, musicales y cinematográficos. Y que entre las, digamos, «figuras invitadas» aparecen Sócrates, Shakespeare, Berkeley, Kierkegaard, el arquitecto Spinotti, la ignorada Olympe de Gouges, y otras criaturas que mejor conviene descubrir a medida que aparezcan.
Director del film es Erik Gustavson, el mismo de «Herman», la del niño calvo, y «El telegrafista», comedia picaresca que años atrás estuvo entre las nominadas al Oscar.
Dicho sea de paso, el propio Gustavson estuvo hace poco entre nosotros, invitado por la Cinemateca Argentina para mostrar sus películas y las de sus paisanos. Ojalá viniera más seguido.



