29 de junio 2006 - 00:00
Exportación de TV: un mercado que se modifica
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La intimidad como territorio de descubrimiento
Alejandro Parra, de Telefé
Internacional. Al lado, Pablo
Echarri en «Montecristo», la
telenovela éxito que ya fue
comercializada en varios
países.
Los principales competidores en la exportación de contenidos son Televisa de México, O Globo de Brasil y en tercer lugar se ubica Telefé, con venta a más de 50 países en más de 23 idiomas. También están TV Azteca de México, Caracol de Colombia y Venevisión. La última novedad en materia de exportación fue la venta de programas argentinos al mercado africano mientras continúa la quinta repetición de «Muñeca brava» en Rusia. «Cuando viajamos a ese país para ofrecer productos nos decían que conocen Argentina por Maradona y por Natalia Oreiro», dice Parra.
Pero no sólo se exportan programas terminados sino formatos y servicios de producción. Los primeros incluyen los derechos de un programa con el know-how donde se indica, paso a paso, cómo realizar el programa. «Se recurre a la compra de formatos pues consiste en comprar tiempo y seguridad de éxito ya probado en otro país», explicó Parra. «Telefé» compró varios formatos, de los cuales 50% son entretenimientos y 24% realities como «Gran hermano» u «Operación triunfo». También vendió formatos propios como «El legado» (a Italia, Turquía, Francia), «Los Roldán», que en Colombia son «Los reyes», y en México «Los Sánchez».
Llamativos los casos de «Los Roldán» y «Rebelde Way», que fueron pioneros en ingresar al difícil mercado mexicano que rara vez compra un producto extranjero por ser líder en producción.
Otro caso de conflicto es «Betty la fea», el formato de telenovela más vendida en el mundo (Salma Hayek compró recientemente los derechos para Inglaterra) pues en varios países conviven dos versiones, por caso, la lata original y una remake hecha por otro país.
«Si un mercado publicitario maneja más de 200 millones de dólares, se dice que puede producir y que es redituable que haga ficciones y compre formatos. Debajo de la línea de los 200 millones, es más tradicional que compre un producto terminado pues no tiene capacidad de producción», indicó Parra. En cuanto a la exportación de servicios de producción, para «Amor en custodia» «Telefé» envió no sólo el guión, sino el equipo técnico.
También se ofrecen guionistas, actores y hasta las casas vacías de «Gran hermano» y «Operación triunfo», donde se grabaron versiones para Colombia y Ecuador. Encerraron 120 días a extranjeros y transmitieron vía satélite a sus países. «Creo que pasó la tendencia del reality de encierro como «Gran hermano». No entiendo cómo en España van por la octava temporada. Me parece que lo del baile estilo «Bailando por un sueño» también es pasajero. Y en cuanto a realities de cirugías, lo descartamos por el momento que vivía la Argentina. No era sensato mostrar exceso de superficialidad en 2002 o 2003», explicó Parra.
Un jugador nuevo es el agenteliterario, que ofrece sus libros para ser vendidos al exterior. «Televisa» toma un autor, por caso Alberto Migré, y le compra la biblioteca. «Pero ahora el mundo se mueve por formatos más que por agentes literarios», sintetizó Parra. En cuanto a los negocios a futuro, el SMS (mensaje de texto) es el nuevo driver de negocios con concursos vía celular. También hay series de TV disponibles en Internet como el video bajo demanda. Lo están experimentando con «Desperate housewives» en Estados Unidos. «En Argentina, si se busca el negocio, todavía le falta volumen al mercado para apelar a estas maneras de comunicar vía mensajes de texto, IPTV e Internet. En un año o dos puede llegar a funcionar, por ahora estamos en etapa de exploración. Tampoco creo que cualquier historia pueda ser emitida por cualquier soporte, por caso, adaptar la novela al celular o a Internet. Hay que hacer contenidos específicos para los diferentes medios», apunta Parra.




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