18 de agosto 2003 - 00:00

Jóvenes artistas renuevan interés por la fotografía

El interés por la fotografía, de larga tradición en Argentina, crece en la actualidad con la aparición de nuevos y talentosos artistas, mientras se consolida un mercado firme y un coleccionismo activo. En la flamante galería que Alberto Sendrós abrió este año en el pasaje Tres Sargentos, el joven Santiago Porter (1971) exhibe «Piezas», una serie de fotografías en blanco y negro tomadas en las ciudades de Buenos Aires y Nueva York entre 1993 y 2002. Si bien durante esos años Porter estuvo sometido al vértigo de capturar el instante que le imponía su trabajo de reportero gráfico, las pequeñas fotos que presenta en ASGA hablan de su mundo privado, de espacios vacíos, interiores de departamentos o paisajes donde el tiempo parece haberse detenido.

Las obras de Porter recuerdan que la fotografía es un acicate para el recuerdo. Con un trabajo de síntesis en la composición, acentuado por la intensidad de las sombras, sus imágenes parecen rescatar tan sólo aquellos detalles de la vida real que quedan grabados en la memoria, como un teléfono, un libro sobre una mesa o las huellas de un cuerpo en los pliegues de una cama abandonada. A través de estas visiones, de cuartos despojados donde se apilan cajas u objetos que brindan la idea de un inminente traslado, el artista narra una historia triste y de desamparo que habla de viajes y mudanzas y de lugares inhóspitos.

Sin embargo, mientras los paisajes son extremadamente melancólicos y la mayor parte de las imágenes muestran un mundo desolado, como las puertas de los baños públicos del Central Park, el conjunto de la obra tiene, en compensación, un carácter sutilmente poético que trasciende el rigor del tema e invita a dejar volar la imaginación. Sobre todo, los paisajes nocturnos, donde los faroles, como guirnaldas suspendidas en la oscuridad, son los expresivos protagonistas de las obras.

La semana pasada con el mismo y pulido estilo de estos trabajos, la galería presentó un pequeño y cuidado libro de edición numerada que incluye todas las imágenes de la muestra.

• Técnica

Mientras Porter utiliza todos los recursos de la fotografía clásica, Esteban Pastorino (1972), exhibe en el Museo de Arte Moderno un trabajo de corte experimental que «remonta» -literalmenteel mundo de la intimidad y se abre hacia el espacio urbano. Sus coloridas vistas aéreas de Buenos Aires fueron tomadasdesde un barrilete, y son producto de la investigación de una técnica que ofrece múltiples posibilidades y de la que Pastorino, que estudió ingeniería mecánica, sabe sacar partido.

El artista, que preparó una cámara capaz de remontar vuelo y de captar enfoques extraños y sorprendentes en su viaje, presenta también en estos días otra exposición en el Centro Cultural Rojas. Se trata de una serie de imágenes dedicadas también a Buenos Aires, a «una ciudad nocturna y deshabitada, mirada con los ojos de un porteño que la ve dormir», según explica.

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