21 de abril 2004 - 00:00

La bolsa de la feria

• Mucho público concurrió a la charla del novelista británico David Lodge en la Sala José Hernández, sobre todo mujeres. Organizado por el British Council, se vio mucha gente con ejemplares en inglés de los libros de Lodge, se sospechó que, en su mayoría, eran alumnas de la carrera de traductorado. El narrador pidió que para la firma de ejemplares no lo llevaran a un stand porque tiene problemas auditivos. Le propusieron, entonces, firmar en la sala Julio Cortázar, y Lodge con una amplia sonrisa dijo: «es lo mejor que me podían ofrecer, admiro profundamente a ese gran escritor argentino.

• Aunque cuesta 11 mil pesos y pesa 34 kilos, «Gout», «El más grande», libro que recorre en imágenes la vida del boxeador Mohamed Alí, lleva vendidos tres ejemplares, de los que tiene en exclusividad Yenny El Ateneo. «Jorge González, de Yenny, me comentó eso y fue una sorpresa, importé 5 que pensé que serían sólo para exposición, ahora voy a tener que traer cinco más», explicó Juan Carlos Zaragoza, de la distribuidora Riverside.

• Se sigue comentando, entre la gente de la industria, el paso de Leandro de Sagastizabal -hasta ahora Gerente General de Eudeba, y ex Planeta-a la gerencia de la editorial mexicana Fondo de Cultura Económica en la Argentina, puesto que ocupaba Alejandro Katz. Se sospecha que Katz, un calificado profesional, tiene un proyecto personal independiente y es muy posible que lance una nueva editorial. Por su parte en Eudeba quedó al frente, momentáneamente, Ramiro Vega, y se espera, para ese cargo, una decisión del Rector de la Universidad de Buenos Aires.

• Los robos en los stands, como la inseguridad en el país, es parte importante del diálogo entre expositores. Se cuenta del dueño de un stand que luego de que el primer día le robaron dos ejemplares de «Harry Potter» salió a buscar un poster de la obra: «para que sepan que la tengo, pero que no me lo puedan afanar porque no está sobre las mesas». Aurelio Narvaja, de Colihue, comentó: «si se tiene un stand abierto, amistoso, uno se exponer al robo, pero si es como una ciudadela cerrada, no entra la gente». Daniel Divinsky, de De la Flor, señala con su habitual humor: «cuando viene mucha gente, ponemos 9 empleados a atender al público, 5 a vender y 4 a cuidar los libros». A la vez, se considera que la calles más amplias de la Feria, que impiden aglomeraciones, y el aumento de personal de seguridad, no permite los robos al público como ocurrió en otros años.

• «Es una idea muy banana», se admiró un muchacho en el stand de Vergara y Riba, al oír a las editoras comentar el lanzamiento sorpresa que planean hacer de «El sentido de la vida», nuevo libro de Bradley Trevor Graive, exitoso autor de «Un día de aquellos». En el primer fin de semana de la Feria, la editorial argentina especializada en libros regalo, tuvo record de ventas desde el inicio de la editorial hasta la fecha.

• Los libros importados están caros. Las obras de Grombrowicz, hechas en España, cuestan más de 90 pesos cada una; cuando salgan a fin de mes en Seix Barral de la Argentina, costaran 25 pesos. Por una revista literaria, la española «Turia», hay que desembolsar 50 pesos. Frente a esto hay stands de ofertas, como el de Dickens, o el especial que tiene Fondo de Cultura. «El nuestro, señala De Sagastizabal, de Fondo, «es de middle price, para profesionales y especialistas, y ya es una tradición en la Feria».

Dejá tu comentario

Te puede interesar