La creación grupal debilita personajes

Espectáculos

«Ficciones derrumbadas». Creación grupal. Dir.: A. Casavalle. Esc.: V. De Pilla. Ilum.: R. Sica. Int.: J. Sabaté, C. Maral, G. Peret, F. Forte y N. Lebas (El Camarín de las Musas.)


El regreso de un argentino a su país después de pasar varios años en Estados Unidos lo enfrenta con una realidad que ha creído dejar atrás. Un matrimonio roto, una hija discapacitada, una relación ambigua con su cuñada.

La pieza trata de adentrarse principalmente en el mundo de aquellos para quienes la comunicación es difícil y buscan el modo de acercarse. La madre es la que más lo logra, a base del amor que siente por su hija, mientras determinadas disciplinas no hacen sino encerrarlas aún más en su soledad.

Pero, el problema más fuerte no radica precisamente en la enfermedad de la muchacha, sino más bien en la mentira que durante años ha mantenido separados a sus padres por culpa de la hermana de la mujer, quien ha ocultado a ésta las cartas y la ayuda que su marido le ha enviado permanentemente desde afuera, obligándola a pelear por su existencia y apartándola del cuidado exhaustivo que hubiera deseado brindar a su hija, a quien realmente ama. Así, la trama sigue dos direcciones que no se integran del todo, lo que debilita el carácter de los personajes. Como se trata de una creación grupal, es posible inferir que se trató de unificar dos criterios distintos y uno de ellos prevaleció sobre el otro.

Alajandro Casavalle
ha dirigido el espectáculo logrando algunos hallazgos, como la escena de un cumpleaños, pero no ha tenido en cuenta que el comienzo hablado en inglés dificulta a muchos espectadores la comprensión de los motivos del hombre que regresa, encarnado por Jorge Sabaté, cuya voz poco potente aumenta la dificultad.

Más seguras son las intervenciones de
Constanza Maral y Gabriela Peret, y el excesivo naturalismo perjudica el trabajo de Natalia Lebas, que hubiera ganado con una observación más sutil y más intimista.

Dejá tu comentario