24 de octubre 2003 - 00:00
Las fotos de Sessa viajarán por América
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Aldo Sessa, académico de número de la Academia Nacional de Bellas Artes, es sinónimo de creatividad, profesionalismo y sobre todo pasión por el arte de la fotografía, disciplina iniciada en 1957 y que lo ha llevado, además de nuestro país, por el mundo entero.
«Kikongo», lengua de los kongos, pueblo de Africa que hizo un crucial aporte cultural y religioso a América, «Calunga», línea que divide los mundos, océano. «Orixá», ancestro o espíritu de la Naturaleza que integra cultos afroamericanos y que se identifican con los santos, «Exú», el orixá más temido a quien se le entregan las primeras ofrendas. Como lo señala Alejandro Frigerio, doctor en Antropología (Universidad de California) e investigador del Conicet, ahora no hay esclavos y blancos, semiblancos y no blancos rezan oraciones en nagó, lukumí, en alguna lengua congo, portugués o español.
Seres de toda condición social dejan ofrendas a Yemanjá cuya fiesta se celebra el 2 de febrero, desde el río Hudson hasta el Río de la Plata, en los mares Caribe, Atlántico y Pacífico. Estatuas de Yemanjá se encuentran en Bahía, San Pablo, La Habana, Buenos
Aires, el Bronx y Manhattan, Montevideo y Punta del Este, lugar donde prácticamente se genera la muestra que nos ocupa.
Ba-Ba trabajan con materiales orgánicos que trae el mar, las valvas de los mejillones u otros moluscos con los que pacientemente construirán las imágenes de los dioses a quienes se les atribuyen poderes mágicos. ¿Arte bajo, alto, según una clasificación que rondaba en los 90? Arte cargado de erotismo, que merodea lo pagano, lo religioso, que ensalza la negritud, que se realiza en la playa, lugar de absoluta libertad y que también será finalmente arrastrado por el mar, secuencia de desintegración testimoniada en una excelente fotografía tomada in situ.
El uso de los mejillones está relacionado con la idea del cuerpo convertido en comida, como un sacrificio y con las marcas rituales que se hacen los africanos en el cuerpo. Los negros, azules, grises de esas valvas superpuestas tienen carácter ominoso, no hay resquicio alguno, es una extraña trama que se apoya en la madera que también trae el mar. Curiosa y original muestra enraizada en ciertas creencias que Ba-Ba resignifican en un hecho artístico-ritual. Fundación Alberto Elía-Mario Robirosa (Azcuénaga 1739). Clausura el 31 de Octubre.



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