24 de octubre 2003 - 00:00

Las fotos de Sessa viajarán por América

La obra de Aldo Sessa (1939) fue elegida como leit-motiv 2003 para una muestra itinerante que recorrerá diversos países de América y finalizará en Nueva York. «Las manos creadoras» es un tributo al hacer del hombre en todas sus manifestaciones «ya que la mano no se limita a las acciones físicas sino que posee una acción moral».

Aldo Sessa
, académico de número de la Academia Nacional de Bellas Artes, es sinónimo de creatividad, profesionalismo y sobre todo pasión por el arte de la fotografía, disciplina iniciada en 1957 y que lo ha llevado, además de nuestro país, por el mundo entero.

Ha publicado más de 35 libros con imágenes de escritores argentinos y extranjeros, entre ellos, Borges, Ray Bradbury, ciudades, el Teatro Colón, los gauchos, la Argentina, el tango. En 2001 todos sus libros fueron exhibidos y donados a la colección de la Biblioteca Nacional de Viena. Las 40 obras elegidas para la muestra pertenecen a una centena que Sessa realizó en un período de más de 20 años.

El artista confesó su sorpresa después de catalogar este testimonio de manos de seres conocidos o anónimos, y el receptor se solaza una vez más al comprobar cómo su ojo y su mano en la cámara han sabido captar lo esencial. Hay fotografías conmovedoras: las manos de Fangio jugando con autitos réplica de aquellos que condujo con audacia, las de Mujica Láinez con su lapicera y el anillo del escarabajo, las de Favaloro, las de artistas como García Uriburu.

Fragmentos de obras escultóricas como «El monumento al trabajo» de Rogelio Yrurtia, aquellas que rondan el misterio y la sabiduría de Indra Devi, las etéreas como la de la danza de Galina Ulanova o viriles como la de Alexander Godunov. También están aquellas testimoniales de hechos recientes, por ejemplo, «Manifestantes» o las anónimas del gaucho mateando, del cañero, de los bailarines de tango con toda su carga de sensualidad. Clausura el 27 de octubre. Galería Palatina (Arroyo 821).

• Ba-Ba

•Juan Batalla (1967) enseñó arte de Africa en la Universidad de Palermo y fue curador de exposiciones relacionadas con este tema. Daniel Barreto (1966), estudió cine en la Fundación Universidad del Cine y escenografía en el Teatro Municipal General San Martín. Ba-Ba, así se presentan artísticamente, inauguraron una extraña e imaginativa exposición, «Salvavidas», para la cual hay que familiarizarse con palabras de origen africano.

«Kikongo»,
lengua de los kongos, pueblo de Africa que hizo un crucial aporte cultural y religioso a América, «Calunga», línea que divide los mundos, océano. «Orixá», ancestro o espíritu de la Naturaleza que integra cultos afroamericanos y que se identifican con los santos, «Exú», el orixá más temido a quien se le entregan las primeras ofrendas. Como lo señala Alejandro Frigerio, doctor en Antropología (Universidad de California) e investigador del Conicet, ahora no hay esclavos y blancos, semiblancos y no blancos rezan oraciones en nagó, lukumí, en alguna lengua congo, portugués o español.

Seres de toda condición social dejan ofrendas a Yemanjá cuya fiesta se celebra el 2 de febrero, desde el río Hudson hasta el Río de la Plata, en los mares Caribe, Atlántico y Pacífico. Estatuas de Yemanjá se encuentran en Bahía, San Pablo, La Habana, Buenos
Aires, el Bronx y Manhattan, Montevideo y Punta del Este, lugar donde prácticamente se genera la muestra que nos ocupa.

Ba-Ba
trabajan con materiales orgánicos que trae el mar, las valvas de los mejillones u otros moluscos con los que pacientemente construirán las imágenes de los dioses a quienes se les atribuyen poderes mágicos. ¿Arte bajo, alto, según una clasificación que rondaba en los 90? Arte cargado de erotismo, que merodea lo pagano, lo religioso, que ensalza la negritud, que se realiza en la playa, lugar de absoluta libertad y que también será finalmente arrastrado por el mar, secuencia de desintegración testimoniada en una excelente fotografía tomada in situ.

El uso de los mejillones está relacionado con la idea del cuerpo convertido en comida, como un sacrificio y con las marcas rituales que se hacen los africanos en el cuerpo. Los negros, azules, grises de esas valvas superpuestas tienen carácter ominoso, no hay resquicio alguno, es una extraña trama que se apoya en la madera que también trae el mar. Curiosa y original muestra enraizada en ciertas creencias que
Ba-Ba resignifican en un hecho artístico-ritual. Fundación Alberto Elía-Mario Robirosa (Azcuénaga 1739). Clausura el 31 de Octubre.

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