«Lo mejor de nosotros» (República Checa, 2000, habl. en checo. y alemán). Dir.: J. Hrebejk Int.: B. Polivka, A. Siskova, J. Dusek, C. Kassai, J. Pecha.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
E ntretenida, bien llevada, y con final feliz, dentro de lo que cabe, esta comedia dramática checa disputó el Oscar 2001 en su categoría con «El gusto de los otros», «Amores perros», una belga que nunca vimos, y «El tigre y el dragón», que ganó y acaso no se lo merecía. Por cierto, «Lo mejor...», no traerá el premio bajo el brazo, pero ofrece en cambio toda la tradición del cine de su país, que es buena y abundante.
Esa tradición incluye un especial sentido interno de la música, una actitud bien elegante de malicia y picardía, capacidad para transmitir a través de la vista sensaciones básicamente táctiles y gustativas, especial consideración hacia la humanidad de los personajes malos y la maldad de los buenos, la discreción de los sobreentendidos, y cierto aire de liviandad aun para contar las mayores desgracias. Amén, claro, del aire del lugar, las locaciones preciosas, los buenos libretistas y los actores todavía más buenos.
En ella se inscriben autores como el actual Jan Sverak («Kolya» y «Los dueños del colegio»), los maestros Karel Kachyna, poeta, y Jiri Menzel (empezando por «Trenes rigurosamente vigilados»), y, algo más ácidos, y más atrás, Kadar & Klos, los de «La tienda de la calle mayor», con la cual el film que vemos ahora tiene algunos puntitos en común.
•La historia
Vale decir, «Lo mejor de nosotros» ambienta a lo largo de la Segunda Guerra Mundial los avatares de una pareja común, que se amolda a las circunstancias y saca provecho de ellas, al mismo tiempo que arriesga la vida ocultando al joven hijo de sus ex patrones judíos. No se trata de héroes, y el hombre no las tiene todas consigo ni al esconderlo ni mucho menos al descubrirlo en la cama con su mujer. La mujer tampoco sabe cómo solucionar lo de su salida campestre con el amigo nazi del marido. Y el amigo tampoco sabe cómo seguir siéndolo cuando descubre lo del refugiado. Pero, en fin, ya se sabe, la amistad, la piedad, la mujer y el jamón son sagrados, sobre todo en esas condiciones, y además no es eso lo único que pasa.
Envolviendo esa historia, están el drama de la ocupación y la posterior caída del nazismo. Tocante, el infeliz jerarca de tercera que acaba perdiendo a sus hijos, incluso el más chico, más volcado al piano que al fusil. Y están finalmente el entusiasmo, las confusiones, los reacomodados y los revanchistas de la liberación. Ahí la película, para mostrar el nerviosismo del momento, cae en algunas alteraciones modernosas de cámara y montaje. Ese es su único defecto. Por el resto, será un pequeño clásico.
Dejá tu comentario