12 de abril 2005 - 00:00

Pla: alianza entre arte y tecnología

«Las mil caras de Diego Armando Maradona», una de las figuraspopulares de la Argentina que son objeto de la muestra de artedigital de Eduardo Pla que se inaugura hoy.
«Las mil caras de Diego Armando Maradona», una de las figuras populares de la Argentina que son objeto de la muestra de arte digital de Eduardo Pla que se inaugura hoy.
Hoy a las 19 se inaugura la muestra de Arte Digital de Eduardo Pla, en la Galería 180º, en Filo (San Martín 975). La experiencia de Pla se desarrolla a partir de su trayectoria como diseñador sobre la base de una alianza entre arte y tecnología informática. En el 2000, expuso grandes estampas realizadas con computadoras ubicadas en el claustro de la Villa Meda, en Milán: una instalación que tituló «Los mil rostros de Cristo y María». En ese mismo año, su muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes presentaba una serie de proyectores de datos que recreaban grandes figuras. En «Arcimboldo», obra inspirada en el artista italiano del siglo XVIII, Pla realizó la representación tridimensional de una obra paradigmática de ese singular creador.
 
En su muestra actual despliega ese concepto de Las mil caras, a la manera de una serie integrada por retratos de figuras populares en la Argentina. Rostros de personalidades convertidas en íconos de la cultura, el espectáculo, el deporte y la política:
Carlos Gardel, Jorge Luis Borges, Diego Maradona, el Che Guevara. En estas obras ha planteado un diálogo original entre diseño gráfico, arte digital y un soporte de larga tradición, cuyo inspirador ha sido el coreano Nam June Paik afincado en Nueva York.

«Mis mosaicos digitales nacieron con la necesidad de relatar en una imagen, la vida de un personaje. He llamado a esta técnica mosaico digital porque se basa en el milenario arte del mosaico. A diferencia de éste, la composición de mis representaciones, no sólo es cromática, sino que está realizada digitalmente, utilizando distintas imágenes de la vida del personaje.» Sus obras se proponen desenmascarar la alineación dogmática del hombre en la sociedad contemporánea, planteando nuevas relaciones sociales. Su instalación «Historia de un malentendido» (1994), presentaba veinticinco fotogramas que integraban una imagen, síntesis metafórica de una historia kafkiana. En la producción actual de hechos artísticos, las nuevas tecnologías de las computadoras operan consiguiendo dos efectos inmediatos: la posibilidad de generar nuevas formas; pero a la vez, recrear y reutilizar representaciones anteriores. Tanto las inmóviles/espaciales (pintura, escultura, fotografía, dibujo), como desarrollos móviles/temporales ( cinetismo, cine, video) se realizan a través de programas y experiencias donde lo digital y sus posibilidades son un medio autónomo de creación. Los nuevos materiales y técnicas que vienen utilizando los artistas en las últimas décadas han ampliado la experiencia artística a partir del video arte, la videoinstalación, el arte digital y la realidad virtual, como se ha podido observar en la última Documenta o en las bienales de Venecia, San Pablo o Buenos Aires.

«La puesta en práctica del tiempo real para las nuevas tecnologías es el punto de partida de un tiempo sin relación con el tiempo histórico, sostiene el pensador francés Paul Virilio. Ya que la historia «se ha construido mediante discursos (...) hoy en día, los medios de comunicación ya no trabajan con ellos sino con flashes e imágenes. Se da, por tanto, una reducción de la historia a la imagen». No se trata de reproducción: hoy los artistas desarrollan nuevas formas de producción. La realidad virtual no copia sino que presenta su realidad distinta con nuevas representaciones. «Ingresamos a un mundo en el que no habrá una realidad única, sino la real y la virtual. No se trata de simulación sino de sustitución», ha señalado también Virilio.

El cuerpo pictórico extrajo su idea de pinturas realizadas por mujeres en Mauritania (Costa de Marfil). El trabajo con polvos de color y arcilla, que también recreó en figuras de Bizancio, Pompeya y Etruria, le permitió lograr efectos táctiles. Con estas técnicas de procesamiento de las imágenes presentó fotogramas de su film «Alicia en el país de las maravillas» (1993), que fueron premiados en la Feria de Bologna, Italia. «Colección Limonta» (1988) fue su primera experiencia de aplicar la tecnología en los soportes textiles.

Otro ejemplo de su arte aplicado fueron las figuras y el video que realizó a partir de la colección de muebles, objetos y alfombras diseñados por el grupo italiano Alchimia (1990).

Entre sus múltiples y originales planteos queremos mencionar un texto del crítico francés
Pierre Restany (1930-2003), quien había invitado a Pla a representar a la Argentina en la primera edición de «Open», una exposición de esculturas al aire libre que tuvo lugar en el Lido simultáneamente con la Apertura del Festival de Cine de Venecia, 1998. «Vimos llegar 'Eschermanía', en homenaje al eximio dibujante holandés en el centenario de su muerte. Un octaedro gigante de 216 metros cuadrados. Una estructura de aluminio recubierta por peces voladores de colores amarillos, rojos y azules, impresos sobre tela vinílica. El gigantesco objeto suscitó la sorpresa primero y luego el aplauso del público.

Pla
(1952) cursó estudios de diseño y comunicación audiovisual. Amplió su formación en Italia y en Los Angeles en áreas como realización cinematográfica, video, realidad virtual y animación. En Milán abrió su propio estudió en 1991. En 1998 fue distinguido con el Primer Premio en el Art Addiction de Venecia, y ha participado con gran éxito en la Bienal de Porto Alegre invitado por el autor de esta nota.

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