15 de abril 2005 - 00:00

Prior, hoy liberado del corsé temático

En la actual muestra de Alfredo Prior (1952), no hay muñequitos irreverentes, instalaciones con retratos de seres orientales, Napoleón, San Antonio, Atlas, reducidos a la mínima escala o el oso rey, oso poderoso, oso perturbado, de carácter sombrío sobre cartón corrugado exhibidos en el Museo de Arte Moderno en 2003. Era un mundo en el que se combinaban imágenes históricas y de fábula con un gran respeto por el quehacer pictórico.

Salvo por los títulos en los que el artista evoca «El Jardín de las Hésperides», «Proteo», «El Nacimiento de Venus», «Dánae» que puedan llevarnos a profundidades mitológicas, lo que muestra es un ir y venir de su gesto por una superficie ante la que hay que alejarse -como solía hacerse frente a las obras en los museos- para detectar las infinitas variaciones, pases y efectos de color, también sombrío, textura, opacidad, brillo. A esta altura ya no caben los encasillamientos tipo «artista de los '80", en los que se ha intentado una cronología, es simplemente Prior, hoy, que da libre curso a un espíritu que ha abrevado en ejemplos paradigmáticos de la cultura universal y los vuelca en lo que se considera una experiencia estética de la que no está ausente lo emocional. Galería Principium ( Esmeralda 1357). Clausura el 14 de mayo.

Un poco a la manera de Rirkrit Tiravanija, un argentino que vive y trabaja entre Nueva York y Berlín que para sus primeras exposiciones puso los muebles y aparatos de la oficina de una galería e instaló una cocina en la sala de exposiciones además de una bicicleta , banquitos, y una mesa con calentadores; otro poco a la del californiano Jason Rhoades, un amontonamiento de cables, latas, máquinas de todo tipo, sillas, bombitas, botellas e incontables elementos que mostró en Basilea en 1996, Leopoldo Estol, muestra una instalación en el Nuevo Espacio de Ruth Benzacar. Enumeramos: cartones de leche vacíos, estantes con botellas de gaseosa, algunas llenas, otras semivacías, pilas de botellas de agua mineral empaquetadas, posters, cables, pelotas de tenis partidas por la mitad rellenas con algún dispositivo eléctrico, una sandía, macetas, alfombra de goma, una mesa con innumerables envases, postes, de aquellos que se encuentran en los cines para que la gente haga cola ordenadamente.

Es casi imposible recordar todos los elementos que se acumulan en la sala. Es también casi imposible encontrarle sentido o contenido, no creemos que a esta altura se trate de una crítica a la sociedad de consumo. Quizás pueda asociarse con aquello que se junta en una baulera, generalmente desordenada. Aquí , en cambio, reina la prolijidad y la nitidez en todo lo que está a la vista, todo desangelado, congelado. Aquellos que no están muy al tanto de lo que está sucediendo en el campo del arte de las últimas décadas quedarán desconcertados. Los que sí, también. Estol figura entre los ocho seleccionados para la ejecución y puesta en escena de sus obras para el Premio ArteBa-Petrobras que se exhibirá entre el 20 y 25 de mayo.

En la Fundación Alberto Elía-Mario Robirosa ( Azcuénaga 1739) expone Agustín Soibelman (Buenos Aires, 1972). Autodidacta en pintura, realizó estudios de piano con Inés Gómez Carrillo y de composición con Francisco Kröpfl. Entre otras obras se estrenó en 2003, «Ligeria» para piano, cantantes y música electrónica en el CEOB, Teatro Colón. Ha realizado algunas exposiciones colectivas e individuales y recibido la Beca Antorchas (1990), y el Premio Queen Elizabeth (Bélgica).

«Re-Clonation Co. Lmt.»
es una serie de técnicas mixtas y óleos sobre tela, una mirada crítica a los símbolos y manipulación del poder mediático, una burla al mundo de los juguetes, al de la publicidad. Los personajes femeninos no se involucran, están ajenos, sólo exhiben su belleza asexuada, estereotipada y efímera. Hay animales de fantasía, otros en conjunción no convencional, seres con ropajes circenses, letras góticas, inclusión de alguna imagen de Dickens o Dalí, guardas que rompen el cuadrado donde se concentra la imagen.

Soibelman
pertenece a una generación en la que la imagen mediática se ha colado por todos los intersticios y enfatizada por el color ácido de la pantalla como marco, contribuye a generar una concentración de citas, motivos iconográficos, diferentes medios, una estética para el aquí y ahora. Clausura el 29 de mayo.

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