4 de mayo 2005 - 00:00
"Puedo inventar personajes pero no cambiar la historia"
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La escritora española Julia Navarro se molesta cuando la
comparan con Dan Brown porque, explica, «yo soy respetuosa
de todas las creencias y busco el rigor histórico».
Periodista: ¿Pro o contra «El Código Da Vinci?
Julia Navarro: Ninguna de las dos cosas.
P.: Usted tiene con Dan Brown puntos en común, los dos han escrito bestsellers que tratan temas religiosos...
J.N.: Yo escribí dos novelas de aventuras y misterio. Mis libros no tocan la doctrina de la Iglesia, no busco ninguna controversia. Soy extremadamente respetuosa con las creencias de los demás, con las de la Iglesia, y por tanto en mis libros no hay polémica.Mis novelas utilizan, en el caso de «La hermandad de la Sábana Santa», un elemento religioso para contar una aventura. Es la historia de dos grupos que intentan robar una reliquia, pero no entro en el fondo de la cuestión de la reliquia. «La biblia de barro» trata sobre una venganza, sobre la codicia y la generosidad y hago una reflexión sobre el horror y el negocio de la guerra, sobre el espoleo del patrimonio artístico de un país. Por tanto mis novelas son distintas de las que he leído hasta ahora de Dan Brown. No digo que sean mejores o peores, son distintas.
P.: Otro punto en común, es que practican el género bestseller.
J.N.: Yo no practico ese género, son los lectores los que hacen un bestseller. Cuando escribí «La hermandad de la Sábana Santa» no sabía si me lo iban a publicar porque hasta entonces había escrito ensayos de política, nunca una novela. Fui la primera sorprendida cuando a los 10 días la editorial tuvo que lanzar una segunda edición, ni en mis mejores sueños podía pensar que eso iba a pasar. Abrí una puerta que no se donde me va a llevar. Repito, yo no me senté a escribir un bestseller -eso es más norteamericano, ¿no?- sino a escribir una novela que me divirtió,sin saber que iba a pasar. Si hubiera vendido 5 mil ejemplares me hubiera parecido un éxito.
P.: Pero vendió 500 mil. ¿Qué buscó con sus dos novelas?
J.N.: Algo muy ambicioso: entretener. Lo importante es que los libros estén bien escritos, que se tenga una historia que contar y si transcurre en distintos tiempos históricos -como en mis novelas- ser riguroso en la descripción de esos tiempos. Puedo inventar personajes pero no cambiar como era el mundo. Me exijo ese rigor, me documento, estudio, consulto. «El Código Da Vinci» es entretenido pero bastante disparatado. Se puede dejar volar la fantasía pero no tergirversar la historia.
P.: ¿Cómo pasa del ensayo político a la novela?
J.N.: Por casualidad, no era una periodista que pensaba que tenía una deuda pendiente con la literatura. Estaba con mi hijo en una playa, yo ya había leído todos los diarios del derecho y del revés, sólo me quedaban por leer las necrológicas, y había una sobre el científico Walter Mc Crone, un microanalísta forense que había puesto bajo su microscopio desde cabellos de Napoleón a la Sábana Santa, y allí venía una pequeña historia de la controversia que él había organizado. Mucho antes de que se estudiara a la Sindone con carbono 14, había dicho que era falsa. Después estaban los científicos que dicen que es auténtica y los que dicen que es falsa. Allí se me ocurrió la novela. Me gustaría contar algo más apasionante, pero fue así.
P.: Y así se volvió millonaria.
J.N.: (Ríe) y así me volví escritora de libros de ficción. Es verdad que si un libro es un éxito y se venden la cantidad que yo he vendido, se gana dinero. Mis otros libros que eran correctos y de tiradas pequeñas, me dieron prestigio pero no dinero. Mi vida, hasta «La hermandad de la Sábana Santa», estaba orientada a la política, a la historia reciente de mi país. Cuando Felipe González presentó «La hermandad de la Sábana Santa», dijo: «Esta es la última novela que hubiera esperado que Julia hubiese escrito». Conociéndome, creyó que se trataría de una novela generacional, sobre las cosas que han pasado en España en los últimos años. Descoloqué a mucha gente escribiendo lo que escribí.
P.: ¿«La Hermandad de la Sábana Santa» pasará al cine?
P.: ¿Sus libros tienen una deuda con el cine?
J.N.: Más que deuda con el cine la tienen con el periodismo. Los periodistas estamos acostumbrados a escribir en diez líneas lo que pasó durante un día. Al ponerme a escribir traslado mi oficio.
P.: ¿Qué autores influyeron en su escritura narrativa?
J.N.: Todos somos productos de lo que vivimos y de lo que leemos. Soy una lectora
compulsiva y anárquica fundamentalmente de ensayos, por deformación profesional, pero me encantan las novelas. Mi libro de cabecera es «La Odisea». Admiro a García Márquez, me parece que no hay nadie que tenga un dominio del español como el que tiene él. Por otra parte, tanto García Márquez como Pérez-Reverte, como tantos otros, son periodista que escriben novelas y tienen éxito.
J.N.: Porque me salió así. Mis novelas son corales y acaso eso tenga que ver con que soy periodista política, que estoy dirigida a temas que no son específicamente femeninos, aunque, lógicamente, me preocupan los problemas de las mujeres.
P.: ¿Está escribiendo una nueva novela?
J.N.: Tengo en la cabeza la historia que quiero contar, ahora vendrá una etapa de documentación, y de hacer un par de viajes para ver lugares donde transcurre la acción. Será también una novela de aventuras y misterio. No voy a cambiar de género, pero... porque es el que me sale.
Entrevista de Máximo Soto



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