12 de octubre 2004 - 00:00

Reeve fue un héroe americano fuera y dentro de la pantalla

Christopher Reeve, en enero de este año, asiste en el Madison Square Garden a un partido de hockey benéfico organizado por su Fundación para la Parálisis.
Christopher Reeve, en enero de este año, asiste en el Madison Square Garden a un partido de hockey benéfico organizado por su Fundación para la Parálisis.
NuevaYork (Reuters, ANSA, ASN) - Luego de nueve años de lucha contra su parálisis cuadripléjica, el actor Christopher Reeve, famoso por su papel de Superman y, para muchos enfermos de médula, también un héroe terrenal, murió el domingo víctima de un paro cardíaco, anunció ayer su portavoz.

Reeve
, de 52 años, entró el sábado en coma tras sufrir un ataque al corazón durante un tratamiento por una herida infectada, y murió el domingo por la mañana en el hospital de Northern Westchester, Nueva York, sin haber recuperado el conocimiento. Su esposa Diana emitió un comunicado en el que agradeció a «los millones de admiradores alrededor del mundo que han apoyado y amado a mi marido a lo largo de los años».

Reeve
, postrado en una silla de ruedas desde que sufrió un accidente al caerse de un caballo en 1995, se había convertido en un símbolo mundial en la lucha para recaudar fondos y acelerar las investigaciones para el tratamiento de lesiones de la médula ósea. En 1999 creó la Fundación para la Parálisis Christopher Reeve, para impulsar la colaboración entre los expertos que trabajan en tratamientos de la médula ósea.

Reeve, experto jinete dueño de varios caballos, sufrió múltiples heridas, incluidas dos fracturas de vértebras cervicales, cuando tropezó cabalgando en una prueba ecuestre en el Parque Commonwealth del estado de Virginia.

Los médicos inicialmente predijeron que nunca sentiría o podría mover un músculo de la cabeza para abajo. Sin embargo, el actor, que nunca se dejó doblegar (e inclusive continuó actuando en películas que no requerían movilidad, como una nueva versión para televisión de «La ventana indiscreta» en 1998) poco a poco fue experimentando una recuperación que los médicos consideraron «sorprendente».

Nacido el 25 de septiembre de 1952 en Nueva York, donde siguió viviendo de adulto, Reeve reunía todas las condiciones para convertirse en el típico galán americano. Hijo de un profesor de inglés y una madre periodista, asistió a la escuela Juilliard de Nueva York y se graduó en la Universidad Cornell en Itaca, en ese estado. Aun estando en la universidad participó en un secundario de la telenovela «Love of Life».

En teatro, debutó en Broadway en la obra «A Matter of Gravity» en 1976, haciendo de nieto de Katharine Hepburn, y más tarde protagonizó «Fifth of July» en la que interpretó a un veterinario homosexual lisiado durante la Guerra de Vietnam.

Fue en esos años cuando, tras asistir a un casting entre 200 candidatos, fue elegido por la Warner para ser la nueva cara de «Superman» en el cine. Muchos hicieron notar la coincidencia, casi exacta, entre su apellido y el del otro Superman más famoso de la televisión, George Reeves. El éxito fue inmediato y su fama no tardó en hacerse mundial.

La primera parte del film, estrenada en 1978 y con
Margot Kidder como Luisa Lane, también tuvo publicidad adicional cuando se supo que Marlon Brando había cobrado 3 millones de dólares por aparecer apenas 3 minutos en la película, que dirigió Richard Donner. «Superman», que todavía no contaba con los efectos especiales digitales de hoy, tuvo tres secuelas en 1980, 1983 y 1987.

Mientras tanto,
Reeve también se empeñó en demostrar que no sólo era una cara bonita capaz de volar. El drama romántico «Pide al tiempo que vuelva» (1980), el electrizante duelo actoral con Michael Caine en el policial «Trampa mortal» de Sidney Lumet (1982), y su actuación en el refinado film de James Ivory «Amarás a un extraño» («The Bostonians»), junto a Vanessa Redgrave, confirmaron su cómoda adaptación a todo tipo de papeles, más allá de que el sello Superman lo llevaba en la frente. Ivory volvió a convocarlo en 1993 para la estupenda «Lo que queda del día», rodada en la campiña inglesa.

Reeve
y su esposa Diana tuvieron un hijo, Will, ahora de 12 años, y el actor tenía otros dos hijos de una anterior relación, Matthew, de 25, y Alexandra, de 21.

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