19 de octubre 2006 - 00:00

Severino contraataca

¿Descarga de adrenalina por ser la última ópera antes del cierre? Además de la tensión por el destino de Boris Godunov, hubo más de un sobresalto en la función de Gran Abono de anteanoche. Algunos sectores abuchearon a los bailarines cuando saludan, quizá por la peculiar coreografía de Trunsky. Otros hicieron lo mismo pero con el régisseur Pontiggia en el saludo final. También se oyeron gritos como «vergüenza» y «escándalo» cuando, por un problema técnico luego del prólogo, se interrumpió por algunos minutos la representación por dificultades en el escenario.

Sumado a todo esto, lo más inquietante: en uno de los intervalos se arrojaron panfletos desde las localidades superiores que llevaban como título: «Este teatro lleva el nombre de un asesino» firmado por un tal Severino. ¿Homenaje tal vez a Severino Di Giovanni, el anarquista que en 1925 también arrojó panfletos desde las localidades altas vivando a Matteoti? Pero si es así, ¿qué culpa tiene Colón?

Dejá tu comentario

Te puede interesar