Héctor Olivera y su coguionista Juan Pablo Feinmann concretaron una tediosa versión libre del primer gobierno de Juan Domingo Perón centrando la anécdota histórica en la figura de Juan Duarte, que llegó a insertarse en los más altos niveles de ese gobierno de la mano de su hermana, nada menos que Eva Perón y desde esa posición ejerció un poder indirecto cuya dimensión el mismo posiblemente no haya alcanzado a mensurar. Olivera y Feinmann abordan un episodio que tras el derrocamiento de Perón fue llevado a la justicia para que el entonces juez Franklin Kent llegara a la conclusión, ignorada por los responsables de la película, de que Juan Duarte se suicidó tras enterarse de que padecía una enfermedad terminal. Vuelven, en consecuencia, con el final un tanto abierto que dan a la película, a juzgar lo que ya fue juzgado.
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La presencia de Héctor Cámpora podrá resultar molesta a muchos de quienes lo agigantaron allá por los setenta y hoy insisten en esa posición.
En este aspecto la película se queda algo corta, ya que Juan Duarte tuvo al después efímero Presidente como uno los asiduos compañeros de sus andanzas noctámbulas integrando un trío que se completaba con Raúl Apold, el subsecretario de Prensa y Difusión, que, extrañamente, no aparece en absoluto en esta historia.
Por otra parte, el director insiste en rodear a Perón de colaboradores uniformados, como si en su gabinete de entonces y en su entorno no hubieran existido civiles.
El dibujo que hace del necrófilo «Capitan Ghandi», en realidad Próspero German Fernández Albariños, no encierra el carácter paranoide de ese personaje que, realmente, exhibía sobre su escritorio (ubicado en el Departamento Central de Policía y no en el Congreso), la cabeza de Duarte, y se excede en lo físico, ya que Fernández Albariños era bajo y esmirriado. Finalmente, tal vez por falta de información, hacen aparecer entre los aparatos policíacos o parapolicíacos a Control de Estado, un organismo que ejercía las funciones de seguimiento de los planes de gobierno, especialmente los encuadrados en el Plan Quinquenal.
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