25 de diciembre 2000 - 00:00
"Todo artista de este país inevitablemente debe ser empresario"
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La intimidad como territorio de descubrimiento
Donald.
Periodista: ¿Por qué, siendo artista, decidió hacerse empresario?
Donald: Parece un proceso inevitable en este país. Es difícil entregarle a un manager el mane-jo de la vida artística de uno, que pueda dedicarse full time a eso. Yo hace 35 años que vivo de la música y hace cerca de 20 que me manejo de este modo. Fue una tranquilidad ocuparme yo mismo de mi carrera, porque así no dependo de nadie. Igualmente, yo tengo un perfil muy bajo.
P: ¿La política es otro proceso inevitable para un artista?
D.: Para mí, es algo fascinante que produjo un cambio grande en mi vida; yo no estaba acostumbrado a esto de ir diariamente al despacho. Antes, la mayoría de mis actuaciones las enganchaba jugando al golf. Ahora, prácticamente no tengo tiempo para ir a jugar. De todos modos, no sirve quedarse encerrado en un despacho; hay que estar en la calle. Y el año que viene voy a estar mucho más aún, porque ahí es donde se ven los problemas de la gente. Me gusta la política, no la politiquería ni el conventillo. Y afortunadamente no he perdido la ingenuidad.
P.: ¿La política le está trayendo más amigos o enemigos que la música?
D.: Con la música es fácil hacerse de amigos. En política, en cambio, basta con que uno diga una palabra que no cae bien para que haya fricciones. De todos modos, sin ser complaciente, yo le escapo a la mala onda. Defiendo mis posiciones, pero siempre desde una actitud cordial.
P.: ¿Qué sensación le produce el saber que un tema como «Tiritando» es tan conocido por todos, incluso a través de las generaciones?
D: Siento que, aunque mi ritmo no es la zamba o la chacarera, me he convertido un poco en parte del folklore, como Los Chalchaleros. Siento que acompañé la vida de muchos argentinos. Yo tuve dos momentos grandes de éxitos: en el '70 con «Tiritando» y en el '83 con «Vamos a la playa».
Después metí algunas canciones, como «La ola verde», que era cortina de un programa de televisión infantil. Creo que la aparición de un tema exitoso tiene que ver con la inspiración, con las circunstancias, con hacer algo en el momento justo, y también con buscarlo, cosa que yo ahora no hago. Me he concentrado en mi tarea como empresario, he dejado de grabar.
Pero, además, me propuse cumplir con una asignatura pendiente que tenía conmigo, la de terminar la carrera de Abogacía. Apenas la había empezado cuando vino el éxito de «Tiritando» y la abandoné, así que la retomé hace 10 años y pude terminarla.
P.: ¿Ya pensaba entonces en entrar a la política?
D.: La verdad, cuando decidí retomarla no estaba pensando en ser político, al menos conscientemente. Pero me ha resultado muy útil para la cuestión legislativa.




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