Un tango que merece ser oído, y visto

Espectáculos

«Cirtango». De y por Patricia Browne y Marcela Paoli (canto, actuación, danza). Con Julio Zurita (bandoneón, baile), Pablo Jaite (piano) y Gonzalo Fuertes (contrabajo). (Moliere Teatro Concert; todos los sábados).

Se ha insistido muchas veces en la falta de novedad que padece el tango. Siguen apareciendo muchos y buenos intérpretes, pero en cambio son muchísimos menos los que escriben nuevas composiciones o los que, por temor a la crítica o por falta de apoyo, se atreven a mostrarlas. Y como agravante, lo que les ocurre también a muchos intérpretes es que prefieren quedarse en los modelos conocidos, seguramente por causas parecidas, con el riesgo inclusive de perder en la comparación con las versiones históricas.

Marcela Paoli
y Patricia Browne -ambas cantantes, bailarinas y actrices, además de mujeres muy atractivas-han decidido patear el tablero. Porque si bien armaron su «Cirtango» sobre la base de títulos clásicos, lo han rodeado de un envoltorio nuevo que hasta logra modificar, sin alterar las raíces, el sentido original de algunas de las piezas.

El espectáculo es una sucesión de canciones y momentos instrumentales, con temas que abarcan un abanico histórico muy grande, desde «Los amores con la crisis» ( Canaro-Pelay) y «No es por hablar mal» ( Delfino-Romero) hasta «Soy un circo» ( Stamponi-Ferrer) o «Leija's game» ( Piazzolla), pasando por «Nocturna», «Fuimos», «La yumba», «El choclo» o piezas del pianista Pablo Jaite.

Las dos actrices-cantantes tienen buenos cuerpos para mostrar, y es un placer -fundamentalmente para los hombres-verlas con las ropas sensuales o diminutas que usan en la mayor parte del espectáculo. Aunque el abuso, en este caso, pueda jugar en contra y hacer que los ojos se olviden de apreciar sus otras virtudes, que también son muchas.

Por ejemplo,
Patricia Browne entrega versiones excelentes de «Pasional», «De mi barrio», «Desencuentro» o «Yo soy María» (de la operita «María de BuenosAires») y Marcela Paoli se luce con «Prostibulario», un momento antológico, o «Fuimos». Pero además resultan muy simpáticas e irónicas en los momentos a dúo y arman un buen equipo coreográfico en los cuadros que comparten con el bailarín-bandoneonista Julio Zurita.

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