10 de marzo 2001 - 00:00
Una fábula musical más amable que terrorífica
-
María Negroni sobre sus últimos dos libros: "Son variaciones de una misma poética"
-
El emotivo elogio de la fotógrafa de AC/DC para el público argentino: "Buenos Aires, fuiste inolvidable"
Escena de la obra.
" La tiendita del horror", ganadora del premio del Círculo de Críticos Dramáticos de Nueva York, tiene su origen en una película que Roger Corman filmó en dos días y una noche, que permaneció como objeto de culto para los amantes del género «bizarro».
Veinte años más tarde (la película es de 1960), dos jóvenes promesas del teatro americano se enamoraron de la historia: Howard Ahsman y Alan Menken, libretista y compositor, transformaron el material en una pieza musical que obtuvo enorme éxito y que arrasó con todos los premios. La obra fue presentada en Mar del Plata en 1990 y obtuvo una respuesta similar, a la par que todos los premios Estrella de Mar otorgados al rubro.
Robert Jess Roth (director), Mat West (coreógrafo) y Norm Schwab (iluminador) son los componentes del equipo creador de grandes musicales norteamericanos, que contaron con Fabián Luca, creador del vestuario, cuyos méritos pudieron ser apreciados en «Drácula». Actores, cantantes, bailarines y músicos argentinos son los responsables de dar vida a la puesta, y justo es destacar que lo hacen con gracia y profesionalismo.
Diego Ramos se luce, sobre todo en la segunda parte, en la que puede liberarse de una marcación estereotipada. Es espontáneo y tiene una figura atractiva, lo que unido a su caudal de simpatía le permite crear un convincente Seymour.
Sandra Ballesteros compone a la ingenua y un poco lela Audrey con buenos recursos, y logra por momentos emocionar cuando canta algunas de las bellas canciones de la pieza. Omar Pini pone al servicio de su personaje su seguro oficio. Ivanna Rossi, Andrea Mango y Margret Sealey animan el homogéneo coro de jovencitas que comentan los episodios.
Humberto Tortonese logra su mejor momento encarnando al dentista sabio, pero su aparición en los restantes personajes es descuidada como una estudiantina. Pero, como el personaje que se lleva los aplausos con sus impresionantes apariciones es la planta carnívora, los mayores elogios son para sus animadores, Rodolfo Gómez y Pablo Piñeiro. La excesiva intensidad del sonido dificulta la labor de la orquesta, dirigida por Ricardo Barrera.




Dejá tu comentario