10 de junio 2005 - 00:00
Valiosas muestras de Sturgeon y Kihlen
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Con grandes pinceladas que cubren la superficie y colores
que no estaban en su paleta, hoy Richard Sturgeon se ha
liberado de la referencia física o el dibujo que «describe» la
realidad.
Esta artista nacida en Santa Fe en 1917, discípula de Alice, Collivadino, López Naguil, André Lothe en París, Adolfo de Ferrari, concurrió a los talleres de Battle Planas, Quinquela Martín, Pettoruti y más recientemente al de Adolfo Nigro. Epocas de estudio, pintora secreta , sólo mostraba a su familia y amigos pero que felizmente «nace» en 2000 a la vida pública a los 83 años. Desde entonces ha exhibido en galerías nacionales y extranjeras y en el Museo de Arte Decorativo.
Su soporte es el cartón en el que despliega recortes de papel pintado, pegado, hilos o líneas que lo atraviesan , papeles rayados en blanco y negro, de colores, el número 5. Muchas veces estos elementos parecen volar , se desplazan levemente mecidos por el viento suave, los pasajes gestuales se combinan con la cuidadosa y racional inclusión del collage. No puede evitarse la asociación musical; Kihlen es eximia pianista y compositora, sus formas parten de un sonido interior así como la vibración de los colores con predominio de rojos. Según las tonalidades clasificadas por Kandinsky lo compara con tubas y redobles de tambor, o la vehemencia apasionada de los sonidos medios y graves del violoncelo.
Este mundo cósmico propuesto por Kihlen logra la delectación estética, un concepto significativo al inicio del siglo XX, hoy discutido y vapuleado, pero en medio de tantos premios que abusivamente entronizan a la basura, literalmente, gracias a Kihlen el espectador tiene un poco de paz espiritual. Galería Rubbers (Av. Alvear 1595). Clausura el 25 de junio.



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