Emergentes: tras huida de capitales externos récord temen segundo round

Finanzas

Instituto of International Finance dio cuenta de una salida récord de los mercados emergentes por u$s83.000 millones solo en marzo.

La sorpresiva crisis mundial obligó a analistas, bancos de inversión y organismos multilaterales a recalcular los pronósticos de crecimiento global que en el caso argentino implicaría una pérdida de más de 4 puntos del producto. Esto significa que la economía argentina caería este año nada menos que un 5,7%, según la visión de los analistas internacionales. Pero más allá de las diferentes estimaciones lo cierto es que el mundo, que esperaba crecer este año un 2,6%, ahora se prepara para una recesión de 2,8% del PBI mundial (o sea, es peor que la crisis financiera mundial del 2009 que costó 2,1%). Lo cual habla a las claras del impacto del Covid-19. Vale señalar que detrás de estos pronósticos está el convencimiento, o más bien la esperanza, de que en el segundo semestre del año se logra la estabilización y la recuperación parcial, una premisa que de por sí está sujeta a un riesgo a la baja. Dentro de este contexto una de las variables clave que monitorean los expertos e inversores internacionales son los flujos de capitales de no residentes, en particular, hacia los mercados emergentes y fronterizos. Al respecto, unas semanas atrás el influyente Instituto of International Finance (IIF), que representa a más de 450 bancos y fondos de inversión internacionales, dio cuenta que, según su relevamiento diario sobre los flujos de capitales de no residentes, se había registrado una salida récord de los mercados emergentes por u$s83.000 millones, solo en marzo. Lo cual se reflejó en el derrumbe de las cotizaciones de las acciones y bonos de estos países y en la depreciación de sus monedas.

Este fenómeno, al que los economistas denominan “sudden stop” (freno repentino en los flujos de capitales), es lo que antecede a toda crisis económica. Porque los flujos de cartera de los no residentes son los que nutren los mercados de capitales de los emergentes.

La pandemia del Covid-19 detonó este “sudden stop” que ya muestra en el primer trimestre del año no solo el mayor flujo de salida de los emergentes jamás visto, sino que supera los peores registros de la crisis del 2009. “Si bien esperamos una recuperación de los flujos hacia los mercados emergentes en la segunda mitad del 2020, no creemos que la recuperación sea lo suficientemente fuerte como para lograr un retorno a los niveles de 2019. La recuperación de los flujos probablemente seguirá al de la actividad económica, con los emergentes de Asia liderando mientras que hacia América Latina y los mercados fronterizos seguirán siendo moderados durante más tiempo”, señala el IIF en su último informe “Sudden stop in emerging markets”. Advierte además que “para muchos emergentes, las entradas más débiles significarán que no podrán ejecutar grandes déficits de cuenta corriente, y por ello desarrollarán rápidos ajustes. En este contexto, existe una gran incertidumbre en torno a nuestro pronóstico de flujos de capital. Esperamos que muchos países recurran al apoyo multilateral en los próximos meses debido al estrés financiero externo y la falta de espacio de políticas para apoyar sus economías”. El efecto Covid-19 sobre el crecimiento global y el sentimiento de riesgo, así como también en la caída de los precios de las materias primas explica la fuerte retracción y huida de los inversores internacionales de los mercados emergentes y fronterizos, que según el IIF implicará pasar de un flujo de capitales de no residentes de u$s937.000 millones en 2019 a uno de u$s444.000 millones. Por lo tanto, el 2020 verá flujos más débiles que en la crisis 2009 o el shock de China en 2015.

Ya este panorama de por sí dramático aún tiene otro ingrediente, detrás de bambalinas, muy preocupante. Y es que no solo no descartan, sino que aún esperan que haya otro round del “sudden stop” en el segundo trimestre del año ante el nuevo sentimiento de riesgo de los inversores. De modo que todavía no se habría visto lo peor en los emergentes. Esto está vinculado también al hecho de que el posicionamiento de los inversores no residentes aumentó considerablemente en los últimos años, lo que puede contribuir aún a grandes salidas. Claro que, la falta de liquidez en algunos mercados fronterizos probablemente evitará que los inversores se retiren rápidamente. “Si bien esperamos que los flujos de cartera al universo emergente se recuperen un poco en el segundo semestre, las preocupaciones de sostenibilidad de la deuda en algunos mercados fronterizos pueden persistir más allá del impacto a corto plazo de Covid-19 y mantener alejados a los inversores”, advierte el IIF.

El monitoreo diario del IIF ya mostraba desde principios de año que los mercados emergentes estaban experimentado salidas de cartera récord. El cóctel del shock global Covid-19 junto con la guerra de precios del petróleo condujeron a una salida récord de u$s83.000 millones solo en marzo. “Desde el 21 de enero, nuestro rastreador diario de alta frecuencia muestra salidas de capital de cartera de u$s72.000 millones y salidas de deuda de u$s25.000 millones”.

En las estimaciones para el resto del año se supone que los flujos comiencen a recuperarse en el segundo semestre una vez que los aislamientos o cuarentenas se vayan levantando y empiece a verse el impacto positivo de la política monetaria acomodaticia a nivel mundial. De modo que si las cuarentenas se extienden los pronósticos serán menos favorables o bien la recuperación se postergará. Por lo tanto, ante la interrupción repentina de los flujos de capital, la mayoría de los mercados emergentes no podrán ejecutar déficits significativos en la cuenta corriente y tendrán que reducir las reservas. Al mismo tiempo, los exportadores de productos básicos se verán gravemente afectados por la disminución de los precios del petróleo. Como contracara los importadores de productos básicos se beneficiarán de los precios más bajos de las materias primas pero marginalmente debido al cierre de la actividad económica. “Esto, junto con una importante depreciación de la moneda, acercará las cuentas corrientes en muchos países, incluidos India y Sudáfrica, y generará excedentes considerables en países como Argentina, Chile y México. Como resultado de la dinámica del flujo de capital descrita, esperamos una reducción significativa de las reservas en el universo emergente (excepto China)”, sostiene el IIF.

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