Economía

Funes de Rioja propone volver a una vieja receta para superar la crisis del consumo

El titular de la Copal y vice de la UIA propuso al Gobierno nacional que aplique un "acuerdo de precios" para bajar la inflación y reactivar el consumo.

El presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, propuso al Gobierno nacional que aplique un "acuerdo de precios" para bajar la inflación y reactivar el consumo.

"Tenemos una realidad de una devaluación del 100%, una inflación cercana al 50% y un traslado de los costos que de ninguna manera se ha producido, porque el mercado no da, ante la caída del consumo y la subutilización de la capacidad instalada", analizó el vicepresidente de la UIA.

Funes de Rioja descartó que ante este panorama deba aplicarse un "congelamiento" de precios, pero planteó una alternativa. "Un congelamiento de precios es una herramienta absolutamente artificial y que inexorablemente conduce al desabastecimiento. Esas políticas intervencionistas no funcionan. Pero un acuerdo de precios dentro de una lógica de mercado, debe explorarse. Una cosa es un acuerdo económico-social y otra pactos corporativos", enfatizó el dirigente empresario en declaraciones a radio La Red.

La historia argentina demuestra que los acuerdos de precios fueron recurrentes para salir de las crisis del consumo. Durante el kirchnerismo hubo planes aplicados desde 2013 en múltiples rubros: productos de consumo masivo, de panadería, canastas escolares y medicamentos, entre otros. El macrismo sostuvo el programa de Precios Cuidados con actualización de valores permanentes, pero flexibilizó los controles y se registraron demasiados faltantes en las góndolas.

En este marco, el industrial afirmó que el crecimiento del desempleo que reveló este jueves el INDEC manifiesta la retracción de la actividad económica y de la capacidad ociosa de las industrias.

"No me sorprende que haya habido una evolución del número de desempleo, porque la retracción de la actividad industrial y de la construcción tiene repercusión en ese índices", resaltó el titular de la Copal.

Según informó el organismo estadístico, la desocupación trepó al 9,1% a fines del año pasado, lo que implica que 1.750.000 personas no tienen trabajo en la Argentina.

"Uno percibe que hay trabajo que era formal en las economías regionales que hoy es informal. Cuando la industria trabaja al 60% de la capacidad instalada, más allá de los despidos o no, no genera empleo, y además, hay impacto de la crisis del sector tecnológico, la industria 4.0, que empuja esos números" de desocupación, remarcó el presidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP).

"La no entrada en el mercado laboral se encuentra asociada a los altos costos que tienen los empleadores, particularmente en términos de litigiosidad, que apenas aflojó un poco con la ley de Riesgos del Trabajo. Otro punto no menor es la cada vez más presente transformación tecnológica, que si bien por ahora es incipiente, va a sustituir cada vez más puestos de trabajo", indicó Funes de Rioja.

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