4 de noviembre 2005 - 00:00

Alumnos lanzan bengalas en escuela para evitar examen

Alumnos de la Escuela Héroes de Malvinas, ubicada en Cramer al 2100, lanzaron siete bengalas de humo para evitar que les tomaran un examen. Intervino la Policía.
Alumnos de la Escuela Héroes de Malvinas, ubicada en Cramer al 2100, lanzaron siete bengalas de humo para evitar que les tomaran un examen. Intervino la Policía.
Dos alumnos y la portera de un colegio del barrio porteño de Belgrano fueron hospitalizados ayer por inhalar gran cantidad de humo, tras el lanzamiento de siete bengalas por parte de los alumnos de un colegio de la zona de Belgrano.

Poco antes de las once, todo parecía normal en la Escuela Héroes de Malvinas
, ubicada en Cramer al 2100 en el barrio de Belgrano.

Sin embargo, los alumnos que debían rendir una prueba decidieron encender bengalas dentro del aula para evitar de ese modo el examen. La portera, que verificó lo que ocurría, se acercó al aula y dio aviso a la directora, pero inhaló el humo que ya se expandía y debió ser atendida de inmediato.

Los alumnos dejaron la sala, pero dos de ellos también fueron alcanzados.

«Los chicos hoy tenían prueba y para librarse de ella arrojaron bengalas de humo y bombitas de olor»,
intentaron explicar las autoridades entre perplejas y preocupadas. Mientras los padres de los alumnos se acercaban al establecimiento avisados por los vecinos y los directivos, también se hicieron presentes efectivos de la Policía Federal, que tomaron intervención y tomaron declaración a los alumnos y profesores involucrados.

La confusión reinante no permitía entender bien lo sucedido, las autoridades del colegio decidieron evacuar todo el edificio, por precaución, cuando ya la portera y los dos estudiantes afectados habían sido llevados al Hospital Pirovano, aunque se encontraban fuera de peligro.

Al lugar, asistieron además de tres patrulleros policiales, dos unidades del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME) y un móvil de la Brigada de Explosivos, como medida de prevención, cuando ya el establecimiento se parecía más a un campo de batalla que a un centro de estudios, por la cantidad de vecinos, curiosos, autoridades policiales y médicas que se hicieron presentes, algunos para ayudar a solucionar los inconvenientes y muchos otros intentando esclarecer lo sucedido.

En poco tiempo, los alumnos debieron declarar, sus padres hacerse presentes y las autoridades del colegio decretar el cierre y la evacuación como medida de precaución.

Un vocero del
SAME, explicó que «los afectados se encuentran fuera de peligro y que sólo fueron trasladados al hospital por precaución, aunque presentaban síntomas de haber inhalado humo en gran cantidad y presentaban problemas respiratorios, pero no de gravedad».

Pasado el mediodía, la situación pareció retornar a la normalidad. Los directivos analizaban las medidas a tomar en varios frentes: mensurar los daños ocasionados y estudiar las medidas disciplinarias que les corresponden a los responsables de encender las bengalas.

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