Un trío de asaltantes irrumpió ayer en una parroquia de Rosario y en pleno oficio religioso. Mientras se desarrollaba la Santa Misa robaron pertenencias de fieles y religiosos, despojándolos de dinero, celulares y alhajas.
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El hecho ocurrió en un pequeño templo de Alvear al 400, en el momento en que dos monjas del Instituto de las Siervas de Jesús, un puñado de fieles y el cura párroco desarrollaban la celebración religiosa.
En ese momento, tres delincuentes quebraron la paz del templo y a punta de pistola todos los presentes fueron obligados a tirarse boca abajo en el piso y a entregar sus pertenencias.
"Gracias a Dios no pasó nada. Sólo fue un susto", contó a la prensa la hermana María Socorro García, española, y una de las monjas que presenció y fue víctima del asalto.
"Eramos entre diez y doce personas. Estaban el padre Marcelo, dos hermanitas de la congregación, entre ellas yo, y muy poca gente de público", señaló la monjita al diario La Capital.
"Vi que un hombre entró corriendo a la capilla, pero que en vez de sumarse a quienes nos preparábamos para la misa enseguida se introdujo hacia la casa parroquial. Lo primero que hice fue gritarle y dirigirme hacia ese lugar porque me di cuenta que se metía ahí para robar", relató la religiosa.
Luego, otros dos hombres, todos con la cara descubierta y de unos 30 años de edad, aparecieron en el templo e hicieron tirar al piso a todos los presentes.
"Pedían permanentemente el dinero. Habrán pensado que este lugar estaba lleno de billetes, pero se equivocaron o tenían un dato falso. No nos golpearon, pero a mí me tomaron del cuello y me amenazaron de muerte para que les diera la plata", agregó la monja. Según su relato, el atracó duró unos pocos minutos.
"Cuando seguían buscando y preguntando por la plata, apareció el tercer asaltante que impartió una orden: dijo "Vamos, vamos".
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