6 de julio 2006 - 00:00

Detienen a un suboficial por muerte de empresario

Un suboficial del Ejército fue arrestado ayer en San Luis en un allanamiento realizado en un predio militar de la capital puntana, acusado de participar del secuestro extorsivo del empresario Alejandro Fusco, cometido el 11 de junio.

El detenido fue identificado como Hugo Omar Miranda, quien fue capturado por orden de la Justicia federal en el predio militar Granja La Amalia y se convirtió en el tercer arrestado por el caso y el segundo en pertenecer al Ejército. La detención fue ordenada por el juez federal de San Luis Juan Maqueda, a pedido de la fiscal federal-a cargo de la causa, Mónica-Spagnolo.

Uno de los elementos que involucran al suboficial Miranda en el secuestro de Fusco es el análisis de las comunicaciones realizado por expertos de la Dirección General de Investigaciones de Delitos Complejos de la Policía Bonaerense, que emplearon por primera vez en una provincia del interior el sistema Vaic II-Telemétrico.

Los otros dos detenidos por el caso fueron procesados el viernes pasado con prisión preventiva por el juez Maqueda como coautores del delito de secuestro extorsivo. El primer militar detenido en la causa, el suboficial Pedro Nievas, propietario de la presunta camioneta utilizada para el secuestro, y Juan Carlos Avila, un ex empleado de Fusco que quedó comprometido en la causa luego de que la propia víctima reconociera su voz como la de uno de sus captores, son los otros dos implicados.

  • Directivas

  • Consultado al respecto, el ministro de la Legalidad de San Luis, Hugo Franco, señaló que «se está trabajando con la Justicia a partir de las directivas que dicta el organismo». «El suboficial fue detenido como consecuencia de la investigación que emprendió la Policía, siguiendo instrucciones judiciales», agregó el ministro.

    «Hay más sospechosos por el caso, y tenemos confianza en que vamos a dar con los culpables», afirmó el funcionario y declaró que «el hecho va a cerrarse con la captura de los culpables, como ocurrió en caso del empresario español que apareció muerto» en La Pampa en el mes de marzo e identificado como Miguel Moneo Simón, quien era propietario de dos aserraderos (uno en La Pampa y otro en San Luis).

    El secuestro de Alejandro Fusco, un empresario puntano de 35 años, ocurrió la noche del 11 de junio y, tras permanecer cautivo por unas 12 horas, logró huir antes de que su familia pagara los 500 mil pesos exigidos por los delincuentes como rescate. El empresario fue capturado cuando llegaba a su complejo deportivo llamado Los Cerros, en la ciudad de San Luis.

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