El Garrahan, la UBA y la UNSL firman convenio para el desarrollo de medicamentos

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La iniciativa cuenta además con el apoyo de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (Anlap) que a través de subsidios promueve la investigación y desarrollo en materia de medicamentos.

El Hospital Garrahan, la UBA y la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) firmaron un convenio para trabajar en forma conjunta en el diseño, desarrollo y elaboración de medicamentos que utilizarán niños, niñas y adolescentes, se informó hoy.

La iniciativa cuenta además con el apoyo de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (Anlap) que a través de subsidios promueve la investigación y desarrollo en materia de medicamentos.

El acuerdo, en el marco del 34 aniversario del hospital de pediatría y de los 200 años de la UBA, comprende la fabricación de minicomprimidos orodispersables (que se colocan en la lengua), una clase de medicación de disolución rápida y muy pequeño ideal para pacientes pediátricos.

Los medicamentos serán utilizados por niños, niñas y adolescentes con tratamiento en el Garrahan, señalaron.

La jefa de Gabinete del Ministerio de Salud, Sonia Tarragona, afirmó que “es estratégico que universidades nacionales como la UBA y la universidad de San Luis trabajen en forma articulada junto al Hospital Garrahan”.

Destacó además “el acompañamiento de la Anlap para el desarrollo de tratamientos necesarios para los pacientes pediátricos que la industria por temas de escala no produce”.

La directora médica ejecutiva del Garrahan, Patricia García Arrigoni, señaló que para el hospital “la aplicación de la política sanitaria en este momento tan complejo es de una ganancia sumamente importante para las y los pacientes pediátricos de todo el país que atiende nuestro hospital, en muchos casos con patologías poco frecuentes a nivel poblacional, pero que puertas adentro se vuelven muy frecuentes.

Fabián Buontempo, trabajador del sector de Farmacotecnia del Garrahan y docente de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, explicó que “esta es una forma farmacéutica que existe sólo en Europa”.

Esta iniciativa contempla tareas determinadas para cada institución: el Garrahan provee la droga en su forma inicial, y también junto con las universidades, la fórmula de desarrollo, que será testeada en los laboratorios de la UBA para comprobar su estabilidad y la calidad del componente.

Luego viajará a San Luis donde serán generados los microcomprimidos y más tarde, el insumo regresará a Buenos Aires para ser nuevamente evaluado por la UBA y pasar a su uso asistencial dentro del Hospital.

Por su parte, Cristina Arranz, decana de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, subrayó que “son las instituciones públicas, académicas y científicas las que deben dar respuesta a la salud pública otorgando medicamentos que tengan seguridad y eficacia”.

Según apuntaron, el acuerdo busca cubrir un vacío que existe por parte de la industria farmacéutica en la producción de medicamentos para niños y niñas. Por una cuestión de escala y de variación en el peso de las y los pacientes a lo largo de su crecimiento, se vuelve poco viable la comercialización de estos fármacos.

A su turno, Laura Favier, titular de la cátedra de Tecnología Farmacéutica de la UNSL, dijo que “este convenio avanza sobre una necesidad puntual del hospital y sobre la oportunidad que significa poner a disposición las herramientas que la ciencia y la educación pública pueden brindarle a la salud pública.

Y añadió: “La pandemia sigue dejando señales claras de que la ciencia y la salud son aliadas que pueden derribar los desafíos que se propongan”.

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