2 de noviembre 2005 - 00:00
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Gruber afirma que «una alta densidad religiosa conduce a un aumento en los niveles de participación religiosa, así como a una mejora de varios indicadores económicos: mayores niveles de educación y de ingresos, menores niveles de asistencia social, porcentajes más altos de matrimonios y menores tasas de divorcio». Los hallazgos de Gruber van más allá de la ética protestante de Max Weber y valen también para los católicos, aunque sean de distinta procedencia.
«Pongamos por caso a dos italianos, uno viviendo cerca de un barrio polaco y otro en la cercanía de una población sueca», explica Gruber. «No hay razones en principio para pensar que haya una gran diferenciaentre los dos italianos, excepto una muy importante: es muy probable que los polacos de su entorno sean católicos, mientras que los suecos no». Llegados a este punto, el investigador se formula la pregunta: «¿Tiene mejores ingresos la gente que vive cerca de grupos étnicos complementarios que comparten la misma religión? La respuesta es sí».
Seguimos indagando y le preguntamos a Gruber cuál es el auténtico factor de fondo, si la fe en Dios o la cohesión social que proporciona el estar rodeado de personas con tus mismas creencias. «Ojalá pudiera responder con precisión, pero no puedo distinguir entre las dos hipótesis», replica Gruber.
El economista admite que es muy difícil separar el efecto de la religión y otros factores que pueden incidir en mayores o menores ingresos económicos. «Tal vez aquellos que tienen fe podrían afrontar los problemas diarios en el mercado laboral y en las relaciones personales con más posibilidades de éxito», insiste. «O tal vez influye el hecho de que la Iglesia es un buen lugar para conseguir contactos que luego te ayudarán a encontrar un mejor trabajo.»
El estudio del economista del MIT se centró en la población blanca de más de 25 años. Los hispanos y los negros fueron excluidos porque, según Gruber, «hay una prueba muy fuerte de segregación racial en la asistencia a misa, por lo que la densidad de no blancos en una religión de un área determinada no sería relevante para la participación religiosa de los blancos en esa misma zona».




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