La investigación por el presunto asesinato de un alto directivo de la empresa Telefónica de Argentina mostró en las últimas horas avances de cierta importancia ya que se estaría arribando a las primeras conclusiones luego de declaraciones de algunos de los testigos del suceso.
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Aunque todavía los investigadores no saben, a ciencia cierta, cuál es el arma homicida, quedó firme la hipótesis de que el ataque fue realizado con un destornillador o una herramienta similar, que fue blandida por el agresor desde una corta distancia. Teorías que surgen de la forma que presentan las heridas en el pecho de la víctima y que no se correspondería, en un primer momento, con un cuchillo.
Se espera que la autopsia judicial dé luz sobre otros detalles que no pudieron hasta el momento ser observados por los investigadores. Aunque con las declaraciones de los testigos, la pesquisa comenzó a atar cabos sueltos que todavía presenta el hecho: cuántos agresores eran, a qué hora entraron, qué arma usaron, entre otras cosas.
Un hecho significativo es que no surgen a la vista faltantes en las pertenencias de Angel Jiménez Hernández, pero, sin embargo, los bolsillos del pantalón estaban dados vuelta, lo que podría significar que fueron vaciados por el o los homicidas. También se esperan los informes que puedan surgir a partir de los videos que fueron tomados por las cámaras de seguridad en la entrada del edificio.
Otro dato que es necesario saber es la razón por la cual la puerta de entrada del departamento no estaba forzada, lo que indicaría que Hernández conocería a los agresores.
Por todos esos motivos, la línea investigativa apunta a un «crimen pasional»; según el comisario Raúl Alvarez, «se está investigando esta hipótesis. Es un hecho que aún no está esclarecido, pero hay pistas firmes, y la investigación está avanzada».
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