Los trabajadores de la autopartista Paraná Metal mantienen los cortes de tránsito intermitentes, cada 30 minutos, en la autopista Buenos Aires-Rosario, a la altura de Villa Constitución, pero advirtieron que la medida se endurecería si no reciben algún llamado del Ministerio de Trabajo entre lunes y martes.
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La medida de fuerza, que ya lleva nueve días, es en reclamo por el despido de 600 empleados.
Los obreros bloquearon esa autovía como lo hicieron el viernes, por lo que los automovilistas que llegaron por esa ruta al estadio mundialista de Rosario no tuvieron problemas y pudieron ver la final del campeonato de hockey sobre césped femenino entre Las Leonas y Holanda.
Claudio Rivas, uno de los representantes sindicales de los empleados, indicó que ya elevaron "una carta con una contrapropuesta" a la cartera laboral y aguardarán "hasta el martes", y de lo contrario harán ese día a la tarde una asamblea para definir los pasos a seguir, tras el rechazo al ofrecimiento que les hicieron el viernes.
"Había puntos en los que no estábamos de acuerdo, como en el pago de lo adeudado y en discutir los puestos de trabajo. En este último ítem, queríamos que el INTI y el Ministerio de Trabajo sean mediadores, pero la empresa no lo aceptó", sostuvo Rivas.
Entre las posibles alternativas que manejan para endurecer el reclamo aparecen los bloqueos al Casino Rosario y la destilería de Petrobras de la localidad santafesina de San Lorenzo, ambos propiedad del empresario kirchnerista Cristóbal López, que también es la máxima autoridad de la firma Paraná Metal.
De todas maneras, explicaron que "para llevar a cabo esa protesta deberían desactivar la ruta" y en caso de hacerlo no podrían volver, porque Gendarmería la desactivaría.
El ofrecimiento que ofrecía la empresa consistía en dejar en planta a 300 obreros sobre un total de 900 y se negó a pagar las dos quincenas atrasadas a los trabajadores y los cuatro meses a aquellos que optaron por el retiro voluntario o por la jubilación.
Sin embargo, los trabajadores decidieron rechazar cinco de los ocho puntos que planteó la empresa para terminar con el conflicto, por considerarlos "inaceptables". Los empleados querían volver al sistema de suspensiones rotativas, con la reincorporación de los 600 despedidos, ante el problema que significa la falta de producción.
Según consignó un portal santafesino, Alberto Churichi, delegado de los trabajadores de Paraná Metal, reconoció "que hubo avances, pero ahora se trata de discutir el piso salarial de los que salgan con suspensiones rotativas".
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