El secretario de Ejecución Penal de la Defensoría General de San Martín, Juan Manuel Casolati, afirmó esta mañana que en medio del motín y el incendio registrados en la cárcel de Magdalena, que terminó con 32 muertos, los matafuegos que había en el penal "no funcionaron" y las bombas de agua "no arrancaban".
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El funcionario sostuvo que "las puertas estaban cerradas y las paredes estaban rotas".
"Se había producido boquetes y varios de los presos muertos fueron sacados sin vida por los techos" señaló Casolati, en declaraciones formuladas radialmente.
Agregó que los presos del pabellón 15 -vecino al lugar donde se inició el trágico incendio- "fueron los que en un primer momento intentaron salvar a los reclusos del pabellón 16".
En ese marco, dijo que "las bombas de agua no arrancaban, y los matafuegos no funcionaban. No va a ser fácil determinar como empezó" el trágico incidente.
Sobre ese punto, el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Di Rocco, afirmó que el motín fue causado "por una pelea entre internos", que tuvo su origen en el pabellón 16 de "autodisciplina" y que luego se extendió al resto de los 17 pabellones de la unidad 28.
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