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Lanzan un Airbnb para embarcaciones naúticas

Surgió en Uruguay hace más de dos años y comienza a posicionarse en Argentina y Brasil para el verano. Actualmente está presente en 15 ciudades de Latinoamérica.

Alquilar una casa o un auto a una persona a través de un servicio online se convirtió en los últimos años en una tendencia que crece cada vez más. No falta quien cuenta que mediante Airbnb reservó hospedaje a un particular para vacacionar o que se recorrió una ciudad arriba de un auto alquilado en Clopcars. Desde Uruguay nació Popey, una plataforma que permite acercar la náutica a la sociedad.

Se trata de una plataforma que vincula a dueños de embarcaciones y empresas de turismo, con aquellos que quieren cumplir su sueño de hacer una travesía o actividades relacionadas con el mar y la naturaleza.

En ese sentido, se presenta como un servicio para travesías en velero pero también donde pueden encontrarse alojamiento y alquiler de yates para eventos y fiestas. Para los que quieren entrar al mundo acuático permite conectarse con profesores para tomar clases de surf o vela, como también coordinar salidas de pesca.

Asimismo, las empresas encuentran una alternativa para seducir a clientes con presentaciones a bordo de una embarcación, una experiencia particular.

El “Airbnb de las experiencias acuáticas” fue creado por Emiliano Bar, Daniel Cleffi y Federico Olivera y ya está disponible en Argentina y también en Brasil. Cuenta con presencia en 15 ciudades de Latinoamérica y más de 600 usuarios.

La idea de crear la plataforma surgió en 2016. En aquel entonces, Bar se encontraba de viaje en Brasil y decidió alquilar una tabla de surf. Sin embargo, la falta de oferta frustró dicha posibilidad. Ya de vuelta en Uruguay junto a Cleffi, empezaron a idear una forme de poner este tipo de experiencias al alcance de los usuarios.

Fundadores Popey.jpg

Luego de idas y vueltas nació Popey, proyecto que ambos llevaron a la Agencia Nacional de Investigación e Innovación uruguaya (ANII). Allí les dieron u$s 5000 de capital para iniciar y validar el modelo de negocios, a los cuales sumaron u$s 25.000 para el desarrollo. Luego el equipo se completó con Olivera, quien se convertiría en el encargado de los números y finanzas.

Bar, uno de los socios, sostuvo que “históricamente, la náutica es vista una actividad elitista, para la cual hay que ser propietario de una embarcación y saber navegar o tener la suerte de que alguien cercano cuente con una. Navegar y disfrutar el mar desde adentro no suele estar entre las opciones de las personas a la hora de planificar sus actividades de ocio y sus vacaciones, ya que lo ven como algo lejano y casi inaccesible”.

Teniendo en cuenta eso, Bar, Cleffi y Olivera pensaron que era una buena idea sacar a la náutica de un grupo minoritario y acercarla otros sectores de la sociedad. “Decidimos democratizar la náutica, para que un grupo de amigos, una familia o hasta una empresa puedan rentar de forma simple y segura actividades náuticas para esparcimiento, diversión, festejos y actividades corporativas”, continuó.

La plataforma fue pensada para diversas actividades y ofrece precios que van desde u$s100 por día para 5 personas, salidas de pesca a u$s 200 con capacidad para 10 personas y clases de surf desde u$s 20.

"Decidimos democratizar la náutica, para que un grupo de amigos, una familia o hasta una empresa puedan rentar de forma simple y segura actividades náuticas para esparcimiento, diversión, festejos y actividades corporativas" (Emiliano Bar)

Al igual que Airbnb, Popey permite a una persona publicar su embarcación o servicio y hacerlo visible para quienes deseen contratarlo, con filtros por categorías para agilizar la búsqueda de experiencia del usuario, quien además puede optar por alquilar con capitán o sin capitán (en caso del primero, el propietario se hace cargo del manejo de la embarcación)

Actualmente se posiciona como una opción para los amantes del agua pero también para quienes desean tener su primer contacto con dicha experiencia y cuenta con opciones inclusivas para personas no videntes o con motricidad reducida.

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