10 de enero 2026 - 14:30

El paraíso poco conocido de Formosa para conectar con la naturaleza como nunca antes lo hiciste

Aguas que cambian con la estación, champales y aves por cientos: una idea de turismo distinto en el oeste formoseño.

Palmares y espejos de agua: este destino muestra por qué el turismo de naturaleza todavía sorprende en Formosa.

Palmares y espejos de agua: este destino muestra por qué el turismo de naturaleza todavía sorprende en Formosa.

Foto: Argentina Extrema

Los humedales no solo son postales: también funcionan como “esponjas” naturales y sostienen una biodiversidad enorme. En clave de turismo, eso se traduce en caminatas, avistajes y silencios que no se compran. En el oeste de Formosa, un paisaje cambiante te obliga a bajar el ritmo.

Ese lugar es el Bañado La Estrella, un destino que se disfruta sin apuro y con los sentidos bien despiertos. Hay atardeceres rojizos, palmares que aparecen donde menos los esperás y un verde que trepa por árboles secos como si alguien hubiera pintado el humedal a mano.

Embed - Bañado La Estrella

Dónde se ubica el Bañado La Estrella

El Bañado La Estrella está en el noroeste de la provincia de Formosa y ocupa un área enorme que, en épocas de mayor crecida, llega a casi 400 mil hectáreas. Por eso su imagen cambia según el momento del año: lo que hoy es un espejo de agua, mañana puede ser un entramado de bañados, lagunas y bosques inundados.

Dentro del humedal hay dos puntos clásicos para conocerlo: El Vertedero, el acceso más fácil sobre la Ruta Provincial 28, y Fortín La Soledad, un paraje más agreste al que se llega por camino de tierra. En ambos, el paisaje mezcla agua, palmares y los famosos “champales”, esos árboles cubiertos por enredaderas que son marca registrada del lugar.

Qué se puede hacer en el Bañado La Estrella

El plan base es uno solo: mirar. El Bañado es de esos escenarios que te vuelven paciente, porque la gracia está en la fauna que aparece de a poco, en los colores del cielo y en la sensación de estar lejos de todo. Si te gusta la fotografía, es un destino que te regala encuadres a cada paso.

Para quienes prefieren moverse, hay paseos náuticos y recorridos guiados por el humedal. Se puede navegar en canoa o lancha, hacer caminatas, cabalgatas y senderismo con pobladores locales, y sumar salidas de observación de fauna. Entre los grandes protagonistas están los yacarés, carpinchos, boas curiyú y corzuelas.

Si te gustan las aves, preparate: el Bañado es un imán para la observación. Se mencionan más de 300 especies y se destaca el jabirú, la cigüeña más grande de América. En ciertas épocas, bandadas enteras se juntan para alimentarse de peces y arman un espectáculo que se escucha antes de verse.

Un imperdible es pasar por El Vertedero, una obra hidrovial con compuertas construida para manejar el agua. Desde el puente se ve cómo saltan los peces en el desnivel, y el entorno se presta para mateadas, picnics y pesca. En los troncos secos se paran garzas y biguás, como si el humedal armara sus propias “postales” en tiempo real.

Cómo ir hasta el Bañado La Estrella

La base más práctica para organizar la visita suele ser Las Lomitas. Desde la ciudad de Formosa se llega por la Ruta Nacional 81, asfaltada, en un tramo largo pero directo. También hay servicio de ómnibus que conecta la capital con Las Lomitas.

Desde Las Lomitas podés elegir dos caminos: a El Vertedero se accede por la Ruta Provincial 28, asfaltada y montada sobre un viaducto que cruza el humedal; incluso hay un parador con servicios. Para ir a Fortín La Soledad se toma la Ruta Provincial 32, de tierra, y conviene chequear el estado del camino antes de salir. Si preferís evitar la logística, también se arman excursiones con prestadores turísticos desde Formosa capital y desde Resistencia.

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