El norte argentino siempre sorprende con paisajes deslumbrantes que parecen sacados de otro planeta. Para quienes buscan desconectarse por completo, existe un destino de altura ideal para el turismo que ofrece un contacto único con la inmensidad andina. Es un refugio perfecto donde el silencio de la montaña se vuelve protagonista del viaje.
El rincón de Salta para disfrutar de la naturaleza a más de 3.500 metros de altura
La joya del norte argentino tiene mucho para ofrecer, ya que a su gran cantidad de actividades se le suma su impactante entorno.
-
Balance del verano 2026: creció el número de turistas pero la estadía promedio fue menor a 4 días
-
El rincón de Buenos Aires que pocos conocen y es ideal para un fin de semana de paz
Además de sus paisajes, este lugar cuenta con una gran historia.
Quienes busquen aventurarse, podrán no solo ver una de las obras de la naturaleza más grandes e impactantes que se hayan visto, también podrán disfrutar de una calma que es imposible de sentir en las grandes ciudades.
Dónde se ubica San Antonio de los Cobres
Este pintoresco pueblo se asienta en pleno corazón de la Puna andina, a unos 167 kilómetros de la capital salteña y alcanzando los 3.775 metros sobre el nivel del mar. Su geografía lo ubica justo al pie del Cerro Terciopelo, rodeado de una estepa árida y montañas imponentes que marcan el paisaje típico de la región.
La localidad forma parte del inmenso altiplano y su conformación está fuertemente marcada por el desarrollo del histórico Ramal C-14. Esta posición geográfica lo convirtió históricamente en un punto de paso clave para los antiguos circuitos comerciales que se dirigían hacia el Océano Pacífico, atravesando la cordillera.
Qué se puede hacer en San Antonio de los Cobres
Uno de los grandes atractivos de este lugar es contemplar el monumental Viaducto La Polvorilla, una obra de ingeniería sorprendente que se levanta a más de 4.200 metros de altitud. Por esta inmensa estructura de acero transita el famoso Tren a las Nubes, deteniéndose para que los visitantes puedan admirar la vista de los cerros.
Las calles del pueblo invitan a descubrir construcciones tradicionales de adobe, además de visitar el Museo Étnico para conocer el legado de los pueblos originarios. El turismo que llega a esta zona también aprovecha para degustar la auténtica cocina andina, probando guisos, locros, papines y empanadas elaboradas con recetas ancestrales que pasan de generación en generación.
Para los amantes de la aventura física, la región ofrece escenarios naturales inmejorables para realizar circuitos de mountain bike o extensas caminatas acompañados por llamas locales. Además, las excursiones en vehículos todoterreno permiten adentrarse en los inmensos salares cercanos o descubrir las aguas termales agrestes que brotan en las afueras de la comunidad.
Cómo ir hasta San Antonio de los Cobres
El trayecto más habitual para llegar a este destino de altura se realiza a través de la Ruta Nacional 51, un camino que asciende de manera progresiva. El viaje en vehículo particular desde la ciudad de Salta demanda aproximadamente dos horas y media, atravesando parajes que cambian drásticamente de color a medida que se gana elevación.
A lo largo de todo este recorrido rutero es muy frecuente cruzarse con grupos de vicuñas y guanacos que habitan en estado salvaje por las laderas montañosas. Resulta fundamental conducir con máxima precaución debido a las sinuosas curvas del relieve y llevar abrigo a mano por los bruscos descensos de temperatura.
- Temas
- Turismo





Dejá tu comentario