En una de las esquinas del pasaje ViaViva (esquina Blanco Encalada) en el corazón del Barrio Chino de Buenos Aires, Kuro Kuma invita a descubrir una forma diferente de sentarse a la mesa: compartir, probar y dejarse sorprender por una sucesión de sabores que remiten a las grandes tradiciones culinarias de Asia. La propuesta, que combina una ambientación contemporánea con recetas y técnicas orientales, tiene como protagonista un concepto gastronómico que recupera el espíritu de los banquetes asiáticos, donde la comida se presenta en el centro de la mesa y cada preparación forma parte de una experiencia colectiva.
Mucho más que sushi: la experiencia asiática que sorprende en el Barrio Chino
En pleno Barrio Chino, Kuro Kuma propone una experiencia gastronómica inspirada en la tradición de los banquetes orientales; entradas para compartir, principales en pequeñas porciones con la idea de recorrer los sabores de las cocinas taiwanesa, china, japonesa y tailandesa. El restaurante combina tradición, creatividad y tragos de autor, una manera diferente de disfrutar la gastronomía asiática.
-
El paraíso entrerriano que combina playas, relax y verde puro a pocas horas de CABA
-
Una joya oculta de la provincia: tesoros arquitectónicos e históricos a pocos kilómetros de CABA
Mucho más que sushi: la experiencia asiática que sorprende en el Barrio Chino.
Bajo la dirección del reconocido Chef Oscar Lin, quien diseñó una carta que permite disfrutar tanto de las entradas como de los platos principales en pequeñas porciones, la propuesta mantiene el espíritu asiático“de compartir la mesa”. Esta dinámica invita a los comensales a seleccionar distintas opciones, combinarlas y descubrir una mayor diversidad de sabores en una misma comida.
La idea es recorrer diferentes cocinas asiáticas, explorar ingredientes, contrastar texturas y compartir preparaciones que expresan la riqueza gastronómica de Oriente.
Una carta que recorre Asia a través de sus sabores
La identidad culinaria de Kuro Kuma encuentra uno de sus pilares en los fideos, protagonistas de numerosas recetas tradicionales de la región y una de las especialidades del restaurante. Entre sus platos más llamativos se encuentran los Fideos Voladores, una preparación que desafía visualmente la gravedad y que puede disfrutarse en versiones con carne guisada, langostinos o vegetales; un plato que combina creatividad en la presentación con sabores característicos de la cocina asiática.
La nueva Carta de primavera-verano también incorpora especialidades que invitan a descubrir otras técnicas y combinaciones. Entre ellas sobresale el Pescado Erizado, un pescado entero desespinado y frito, acompañado por salsa agridulce, arroz al vapor y pickles, donde se combinan texturas crocantes y sabores intensos.
Otra destacado es el Costillar doble a la Sichuan, elaborado con doble costilla braseada, especias características de esta región de China, pak-choi y cintas de fideos al huevo. Una preparación que refleja el protagonismo de los condimentos y las cocciones prolongadas dentro de la tradición oriental. La oferta se completa con sushi, rolls, ramen, noodles frescos, ensaladas y una selección de pequeños platos asiáticos ideales para compartir.
Las degustaciones ofrecidas de Mar, Tierra y Veggie amplían las posibilidades para quienes desean explorar diferentes preparaciones sin limitarse a una única elección.
Del almuerzo a la cena, con una pausa para el té
La experiencia de Kuro Kuma se adapta a distintos momentos del día. Desde el mediodía, el restaurante ofrece un menú ejecutivo, una alternativa para quienes buscan incorporar los sabores asiáticos a su pausa de almuerzo.
Por la tarde, la propuesta cambia de ritmo con una degustación de tortas acompañadas por té, que incluye roll de matcha, trilogía de tortas y cheesecake japonés, uno de los postres que mayor protagonismo ha ganado en la escena gastronómica porteña.
La carta dulce también presenta opciones como el clásico volcán de chocolate y la Banana Harumaki, una alternativa que incorpora una impronta oriental al momento del postre.
En verano la hora del After Office y la cena se dan en un espacio ideal, con una barra de Cocktails de autor, y de los denominados “los Siete Dioses de la Fortuna” (Shichifukukin) inspirados en la mitología japonesa que representan la buena suerte, la prosperidad, felicidad, abundancia, sabiduría, alegría y éxito, en donde cada dios aporta su energía propia.
El Chef Lin define en pocas palabras el espíritu del lugar que permite “descubrir que un banquete asiático no se define solamente por la cantidad de platos, sino por la posibilidad de probar muchos sabores, compartirlos y convertir cada comida en una experiencia para recordar”.
- Temas
- sushi
- Gastronomía



