Caracas (AFP, ANSA) - El clima preelectoral se caldeó en Venezuela a tres semanas de la elección presidencial, con denuncias de conspiraciones del candidato a la reelección, Hugo Chávez, y llamados del candidato unitario de la oposición, Manuel Rosales, a la Fuerza Armada, para hacer respetar el resultado.
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Los dos lados abrigan temores y se vuelven hacia la Fuerza Armada Nacional (FAN). La oposición está convencida de que el presidente no entregará el poder si pierde en los comicios del 3 de diciembre. El oficialismo teme que la oposición desconozca un triunfo de Chávez e intente provocar un golpe de Estado. Las encuestas dan al presidente una ventaja de unos 15 y 20 puntos porcentuales.
Chávez afirmó que está preparando «un plan de contraataque» para las elecciones, con el ministro de Defensa, general Raúl Baduel, debido a que maneja «bastante información de inteligencia» sobre reuniones de opositores con militares y paramilitares.
Chávez dijo temer que la oposición desconozca su «probable, probabilísimo» triunfo e intente provocar un golpe de Estado, como el de abril de 2002.
Arbitro
El socialdemócrata Rosales afirma que el árbitro será la Fuerza Armada Nacional (FAN), dada su desconfianza en el Consejo Nacional Electoral (CNE), y pidió un encuentro con el alto mando militar. Rosales aseguró que la FAN y el Ejército «son institucionales» y harán respetar el resultado electoral.
El candidato denunció «una guerra sucia a través de los mensajes difundidos por el gobierno por medio de laboratorios que pretenden sembrar el temor en la población para que no acuda a votar».
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