Beirut (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El líder del grupo chiita Hizbollah, el jeque Hassan Nasrallah, amenazó ayer con que si continúan las ofensas al profeta Mahoma puede producirse un auténtico derramamiento de sangre.
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«Ahora protestamos contra las ofensas a través de las palabras y las manifestaciones, pero si tenemos que escoger entre la humillación y la guerra, no escogeremos la humillación», advirtió Nasrallah, ante centenares de miles de personas congregadas para la celebración de la Ashura, la festividad más importante del calendario chiita, que conmemora la muerte del nieto de Mahoma, ocurrida hace 14 siglos.
El jeque dijo que «no habrá compromisos hasta que no se reciban disculpas» e instó al presidente estadounidense, George W. Bush, y a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, a «callarse» después de que esta última acusara a Damasco y Teherán -los protectores de este grupo terrorista libanés-de explotar la ira de los musulmanes tras la publicación de las viñetas.
En el mismo tono, el vicepresidente iraní, Rahim Mashaee, rechazó en Yakarta esas acusaciones vertidas por el gobierno estadounidense. «Esto es ciento por ciento una mentira», respondióMashaee a los periodistas. «Muerte a EE.UU.», «Muerte a Israel» y «Profeta de Dios, estamos a tu servicio» coreaban los manifestantes, mientras hablaba el líder de Hizbollah, que instó al Parlamento Europeo a adoptar «una ley que prohíba los atentados contra las religiones y sus valores sagrados».
El líder integrista pidió «disculpas» por los incidentes del domingo pasado en el barrio cristiano de Achrafieh, donde manifestantes encolerizados quemaron el consulado de Dinamarca y atacaron iglesias, propiedades privadas, comercios, bancos y vehículos durante una protesta contra las viñetas.
Mientras, el jefe del buró político de la agrupación terrorista palestina Hamas, Jaled Mechaal, propuso «desempeñar un papel para apaciguar» los espíritus en el conflicto de las caricaturas.
«El movimiento está dispuesto a desempeñar un papel para apaciguar la situación entre el mundo islámico y los países occidentales a condición de que esos países se comprometan a poner fin a las ofensas a los sentimientos de los musulmanes», declaró Mechaal en una conferencia de prensa en Doha, donde realizó una visita.
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