San Pablo (EFE, AFP) - El Partido de los Trabajadores (PT), del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, salió de los comicios municipales de octubre fortalecido, pero acusando el impacto de los duros reveses sufridos en San Pablo y Porto Alegre.
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Según el presidente de la agrupación, José Genoino, se abrirá de inmediato una discusión interna para entender el porqué de esos dos tropezones electorales, algo que disoció de inmediato de la gestión de Lula da Silva en el gobierno.
En segunda vuelta electoral del domingo, el PT sumó al menos diez alcaldías y se consolidó como la fuerza política con mayor crecimiento en el enorme mapa municipal que componen los 5.562 municipios del país. En total, el PT pasó a controlar 411 alcaldías, frente a las 187 que obtuvo en 2000, en las anteriores municipales. Además, fue el partido más votado, con 16 millones de sufragios.
• Aprendizaje
Genoino afirmó ayer: «Hay un aprendizaje que el partido tendrá que hacer, donde perdió y donde ganó».
«En ciudades como San Pablo perdimos votos en la clase media. Tenemos que examinar cuidadosamente esa cuestión», dijo. En esa metrópoli, el PT tiene gran arraigo en las áreas más populares, pero «no aumentamos la penetración en los sectores más viejos y los más ricos», añadió. Según Genoino, estas municipales no tendrán efecto en la elección presidencial de 2006.
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