16 de febrero 2004 - 00:00

Bremer no aceptaría Constitución dominada por Islam en Irak

El administrador provisional para Irak, el estadounidense Paul Bremer, sugirió hoy que impedirá la aprobación de una Constitución interina para Irak que incluya el Islam como religión del Estado y la Sharia (ley islámica) como fuente de inspiración.

El actual presidente del Consejo de Gobierno provisional iraquí, Mohsen Abdel-Hamid, había dejado entrever días atrás que este organismo consideraba la posibilidad de hacer de la Sharia la base de la ley, como exige el líder religioso chií ayatolá Ali Sistani, el más influyente del país.

"Nuestra posición es clara. No puede ser aprobada hasta que yo la firme", dijo Bremer a los periodistas en Kerbala tras inaugurar un centro para la mujer en esta ciudad, la segunda más santa para el chiísmo.

Las mujeres iraquíes son el sector de la comunidad que mayores reticencias tiene al establecimiento de un Estado islámico en Irak, que podría restarles muchos derechos.

El pasado diciembre, el Consejo de Gobierno provisional aprobó la abolición de la ley de 1959 (que garantizaba el laicismo en el país) y la posibilidad de que cada grupo religioso aplicara leyes según su propia tradición.

Sin embargo, Bremer no ratificó la propuesta, que por ello no alcanzó carácter de ley.

El administrador provisional debe firmar todas las resoluciones que adopte el Consejo de Gobierno provisional para que tengan carácter de ley, incluida la Constitución interina que será redactada en los próximos meses y estará en vigor hasta que se vote una permanente, a finales de 2005.

Durante su intervención en Kerbala, Bremer también subrayó que "es muy importante que las mujeres estén representadas en todas la instancias de poder", por lo que apostó para que su número en los órganos de Gobierno se multiplique.

Solo tres mujeres fueron elegidas para formar parte del Consejo de Gobierno provisional iraquí, que consta de 25 miembros y fue promovido por Estados Unidos.

"Sería una gran tragedia que las mujeres perdieran los derechos que disfrutaban durante la época de Saddam Hussein, especialmente porque nuestra misión al venir aquí era mejorar las condiciones de vida de los iraquíes", añadió el representante de la Casa Blanca en Irak.

Bremer también subrayó que la influencia de Estados Unidos en la redacción de la Constitución permanente de Irak será menos una vez que las autoridades de ocupación devuelvan la soberanía a los iraquíes, el próximo 30 de junio.

"Habrá un Gobierno soberano en junio. Los iraquíes serán responsables de su propio país. Hay una verdadera hambre de democracia en este país. No será como la democracia norteamericana, pero hay una verdadera hambre y nosotros la fomentamos", concluyó.

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