Descontrol en Egipto tras sentencia por la masacre del estadio

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Dos manifestante murieron este sábado en El Cairo en enfrentamientos con la policía, tras un fallo judicial por la muerte el año pasado de 74 personas después de un partido de fútbol, que absolvió a 28 de los acusados y condenó a 24 más a penas de cárcel, incluyendo cinco de ellos a cadena perpetua.

La policía fue culpada por su pasividad y numerosos egipcios piensan que partidarios del depuesto presidente Hosni Mubarak instigaron esta tragedia para avivar las tensiones en el país.

El tribunal confirmó las penas de muerte pronunciadas en enero contra 21 personas juzgadas en este caso que afecta a un total de 73 acusados.

Entre las otras 52 personas juzgadas este sábado, cinco fueron condenadas a cadena perpetua, diez a 15 años de cárcel, nueve a entre uno y 10 años de prisión y 28 fueron absueltos.

De los nueve policías acusados, dos fueron condenados a 15 años de cárcel. Se trata del general Isam Samak, exjefe de la seguridad en Port Said, y el general de brigada Mohamed Saad, que en el momento de los hechos tenía las llaves de las puertas del estadio que estaban cerradas. Los otros siete policías fueron absueltos.

En febrero de 2012, los disturbios que se produjeron después de un partido de fútbol disputado en Port Said (nordeste de Egipto) entre el equipo de fútbol local Al Masry y un equipo de El Cairo, Al Ahly, dejaron 74 muertos.

Este incidente, el más mortífero del fútbol egipcio, se produjo después de que Al Masry ganara y cientos de sus seguidores invadieran el campo de fútbol y lanzaran proyectiles contra los aficionados de Al Ahly.

En El Cairo, hinchas de Al Ahly, que denunciaban penas que consideran demasiado clementes, así como la absolución de varios policías, incendiaron la sede de la Federación egipcia de fútbol y parte de un club de la policía después de que se diera a conocer el veredicto.

"Al principio, cuando oímos las 21 condenas a muerte, estábamos contentos. Estábamos festejando y no oímos el resto del veredicto", declaró a la AFP un "ultra", sobrenombre de los hinchas de Al Ahly, los que, se considera, brindaron un apoyo activo a la movilización popular que llevó al derrocamiento del régimen de Mubarak.

"Después, nos pusimos furiosos", agregó el "ultra".

Los enfrentamientos, que tienen lugar de manera esporádica entre grupos de jóvenes y policías en El Cairo, cerca de la plaza Tahrir, desde hace varias semanas, se reanudaron en la tarde del sábado después del fallo judicial, causando la muerte de dos manifestantes, según el ministerio de Salud.

La televisión estatal mostró imágenes de manifestantes evacuados hacia ambulancias.

El ambiente también era tenso en Port Said, ciudad de origen de la mayoría de los acusados y donde la primera sentencia, en enero pasado, provocó enfrentamientos mortales durante las últimas semanas.

Después del veredicto de enero, los manifestantes atacaron los edificios de las fuerzas de seguridad en Port Said y los enfrentamientos con la policía dejaron más de 40 muertos, lo que llevó al presidente islamista Mohamed Mursi a desplegar al ejército para apoyar a la policía.

El 3 de marzo en Port Said se reanudaron las manifestaciones violentas después del anuncio del traslado de 39 de los acusados, entre los que estaban los nueve policías y tres responsables del club Al Masry.

En este contexto, el jefe de la policía antidisturbios de Egipto fue destituido el viernes por una huelga sin precedentes de los policías, que denuncian la falta de recursos y consideran que pagan el precio de los conflictos políticos.

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