Viena (Reuters) - Hasta ayer, la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) se mostraba dividida respecto de los planes de suspender los límites a la producción de sus países miembros, si EE.UU. invade Irak, lo que intensificó el temor a una mayor alza en los precios del petróleo.
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Irán dijo que se opone a un plan que implica una política de apoyo a la campaña militar estadounidense, ya que mantendría bajo control el costo del combustible. Los principales productores de la OPEP, como Arabia Saudita y Kuwait, esperaban encontrar respaldo en la reunión que sostendrá el cartel hoy para suspender los límites a la producción si la guerra corta las exportaciones iraquíes. Ayer, en el mercado de Nueva York, la cotización bajó 51 centavos y cerró a 37,27 dólares. Un analista dijo que «lo último que necesitamos ahora es preocuparnos por la oferta petrolera, la gente no está esperando que la OPEP adopte una posición dura».