EEUU: el autor de la masacre habría dejado una carta
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Cho Seung-Hui, de 23 años, fue el autor de la matanza.
La policía dijo que Cho estudiaba literatura inglesa y no mencionó datos sobre los posibles motivos de la masacre.
"Ciertamente es razonable que asumamos que Cho fue el atacante en ambos lugares", dijo Steven Flaherty, superintendente de la Policía Estatal de Virginia.
El oficial informó que se encontraron víctimas en al menos cuatro aulas, así como en el hueco de una escalera. "Se descubrió al hombre armado entre varias de las víctimas de una de las aulas (...) Se había quitado su propia vida", agregó.
El periódico Chicago Tribune, citando fuentes de la investigación, dijo que Cho dejó una nota en su habitación, y que había mostrado recientemente signos de conducta anormal, incluyendo encender fuego en un dormitorio y supuesto acoso a algunas mujeres.
El diario sostuvo que la nota, presumiblemente escrita por Cho, fue encontrada en su dormitorio, y en ella se quejaba contra los "niños ricos", "libertinos" y "tramposos charlatanes" que existían en el campus.
Además, el Tribune señaló que los investigadores creen que Cho tomó en algún momento medicamentos contra la depresión.
Chris Bentley, portavoz del servicio de inmigración de Estados Unidos, dijo que Cho era un ciudadano surcoreano que vivía en Estados Unidos desde 1992. El y su familia residían en Centreville, Virginia.
Las autoridades dijeron que 12 estudiantes permanecían hospitalizados el martes, en condición estable.
El clima del campus, en donde hay más de 25.000 estudiantes a tiempo completo, era de conmoción y duelo.
"Ni siquiera sé si murió alguno de mis amigos, porque anoche era muy difícil ponerse en contacto con cualquiera", dijo Brittany Jones, una estudiante de 19 años de Urbanna, Virginia.
"Incluso aunque no fuera así, no lo haría menos triste. Uno no espera que esto pase en tu universidad. Somos sólo chicos", agregó la estudiante.
El doctor Joseph Cacioppo, un médico de emergencias que trató a los heridos, dijo que evaluó lesiones en piernas, brazos, cabezas y rostros.
"Los (casos) más serios tenían en realidad disparos en la cabeza o la cara. Había disparos en el pecho, piernas, brazos. Simplemente disparaba para matar", dijo.
El presidente de la universidad, Charles Steger, y funcionarios policiales defendieron el lunes su respuesta a los tiroteos, pero el martes, en una rueda de prensa, no discutieron su reacción ante el incidente ni aceptaron preguntas.
"Estamos haciendo todo lo posible para salir adelante", aseguró Steger. Añadió que las clases están canceladas esta semana, y que Norris Hall, en donde ocurrieron la mayoría de las muertes, estará cerrado el resto del período de clases.
El hecho ha incrementado la alarma en diferentes lugares de Estados Unidos. Una amenaza de bomba en la universidad de St. Edward, en Austin, Texas, provocó la cancelación de todas las clases y la inmediata evacuación de los estudiantes y el personal hacia las canchas deportivas de la institución.




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