El Papa celebró los 500 años de la Guardia Suiza
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Ceremonia en el Vaticano.
A la ceremonia asistieron una decena de cardenales, el sustituto de la Secretaría de estado, Leonardo Sandri; el "ministro" vaticano de Exteriores, Giovanni Lajolo, y una delegación helvética encabezada por el presidente de la Confederación, Mortiz Leunenberger.
Maeder, en su discurso, presentó a los 33 reclutas "con actitudes para ser soldados del Papa y de Iglesia", que "están aquí con el pecho cubierto de hierro, que representa la firmeza con la que desarrollarán su nuevo servicio".
Los guardias suizos vestían su traje de gala, con armadura en el pecho y en llamativos colores rojo, azul y amarillo, que fueron diseñados en 1915, aunque con inspiración en los tiempos de Miguel Angel.
"Ser un guardia suizo implica adherirse sin reservas a Cristo y a la Iglesia y estar dispuesto a ofrecer su vida por esto", dijo el Papa en su homilía mientras los guardias con sus cascos con plumas rojas permanecían firmes.
En este sentido, se refirió a la marcha realizada por más de un centenar de veteranos, que este año recorrieron a pie cerca de 720 kilómetros para recordar el periplo que realizaron los primeros soldados del ejército del Papa para llegar a la Santa Sede.
Los guardias del Papa son "jóvenes que, motivados por el amor a Cristo y la Iglesia se ponen al servicio del sucesor de Pedro", indicó el Papa, quien les pidió que sean "hombres de oración, para que la divina sabiduría haga de vosotros auténticos amigos de Dios y servidores de su reino de amor y paz".
La ceremonia del juramento se realiza cada 6 de mayo, para conmemorar el día de 1527 en que 147 guardias murieron para proteger a Clemente VI durante el saqueo de Roma por las tropas del emperador Carlos V, para dar al Papa "un escarmiento" por su política pro francesa.
La Guardia Suiza fue instituida por Julio II, en 1506, cuando este Papa negoció con algunos cantones helvéticos el envío de voluntarios para formar un contingente estable en Roma que sirviera como defensa de su persona y de su residencia.
En la actualidad, el pequeño ejército, compuesto por 110 hombres, cumple funciones protocolares y de vigilancia de algunas puertas de entrada al Vaticano, mientras la seguridad exterior corre a cargo de la policía italiana, en virtud de los Pactos Lateranenses de 1929 con Italia.
Los soldados de la guardia papal deben ser oriundos de algún cantón suizo, católicos, solteros en el momento de su incorporación al servicio, tener entre 20 y 30 años y con una altura mínima de 1,74 metros.
Durante sus dos años de servicio en el Ejército pontificio los guardias percibirán un sueldo en torno a los mil euros al mes, aparte de los gastos de alojamiento, manutención y asistencia médica, que corren a cuenta del Vaticano.



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