Haití votó en las elecciones presidenciales en medio de la devastación que dejó Matthew
-
Grossi presentó su candidatura en la ONU con una crítica muy fuerte al organismo
-
Italia: prostitutas, gas de la risa y servicios clandestinos para más de 50 futbolistas de la Serie A
El expresidente Michel Martelly, que dejó el cargo en febrero, emite el sufragio
Por su lado, el jefe de la misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (MOE/OEA), Juan Raúl Ferreira, afirmó que la jornada se desarrolló dentro de la normalidad, aunque se recibieron algunas denuncias aisladas.
Aparte del retraso en la apertura de algunos colegios, los observadores de la OEA reportaron que la jornada transcurrió "con cierta normalidad y con una afluencia razonable de votantes", señaló el exsenador uruguayo.
En estas elecciones se volvieron a presentar Jovenel Moise, del Partido Haitiano Tet Kale (PHTK); y Jude Celestin, de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (Lapeh), quienes obtuvieron, en las anuladas elecciones presidenciales del 25 de octubre de 2015 un 32,81 % y 25,27 % de los votos, respectivamente.
También se postularon Moise Jean-Charles, de la Plataforma de los Hijos de Dessalines, Moise Jean-Charles, quien quedó en tercer lugar; y Maryse Narcisse, del partido Familia Lavalas, quien obtuvo la cuarta posición, y quienes junto a Jovenel Moise y Celestin encabezan otra vez las preferencias del electorado.
Los comicios debieron celebrarse el 9 de octubre pasado pero fueron aplazados debido a la situación creada por el huracán Matthew, que a su paso por Haití, el 4 de octubre, dejó al menos 573 muertos y unos 175.000 refugiados, provocando el este país una de las peores crisis humanitarias tras el potente terremoto de 2010.
Desde el devastador terremoto de 2010, con más de 220.000 víctimas, Haití depende de la ayuda al desarrollo. La comunidad internacional envió miles de millones al país, con lo que Haití se convirtió en una "república ONG", administrada por organizaciones no gubernamentales y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Sin embargo, mucho dinero fue malgastado. Decenas de organizaciones de ayuda y agencias de la ONU trabajaron sin coordinarse entre sí y gran parte de los medios no pasaron por el Gobierno.
No está nada claro el resultado de la elección presidencial. Las encuestas más recientes se contradicen y hay dudas sobre los métodos y la imparcialidad de los distintos institutos de opinión.




Dejá tu comentario