Israel intensifica ataques en Líbano y advierte que "liquidará" a líder de Hizbollah

Mundo

Israel intensificó el sábado sus ataques aéreos en Líbano, en el cuarto día de su ofensiva tras la declaración del líder del Hezbolá de una "guerra abierta" contra el Estado hebreo y el fracaso del alto el fuego propuesto en la ONU.

Israel "liquidará" al líder de la guerrilla libanesa del Hezbollah, Nassan Nasrallah, "en la primera ocasión" que tenga, dijo hoy a la radio estatal israelí el ministro Zeev Boim, responsable para la inmigración.

"Nasrallah -dijo- no gozará de ninguna inmunidad y en la primera ocasión lo pondremos fuera". Por ese motivo, indicó el ministro israelí, Nasrallah "haría bien en rezar a Alá con el máximo fervor".

Las milicias del partido chiita libanés demostraron su potencial militar al alcanzar el viernes por la tarde un buque de guerra israelí, que había bombardeado los suburbios del sur de Beirut y la sede del secretario general del Hezbolá.

El sábado, tres marineros seguían en paradero desconocido tras el ataque a su buque, y el cadáver de un cuarto marino fue encontrado frente a las costas del sur de Líbano.

El presidente estadounidense George W. Bush exigió el sábado al Hezbolá que deponga las armas y ponga fin a sus ataques contra Israel. Asimismo urgió a Siria a "ejercer su influencia" en las milicias libanesas para convencerlas de que detengan sus operaciones contra el Estado hebreo.

En Líbano, un país sometido a un bloqueo aéreo, marítimo y terrestre por el ejército israelí, la aviación del Estado hebreo efectuó nuevos bombardeos durante la mañana del sábado.

Los ataques afectaron a algunas carreteras del noreste del país, cercanas a la frontera siria, los alrededores de Trípoli, la segunda ciudad libanesa, y las inmediaciones de Saida, en el sur. Asimismo, las fuerzas armadas israelíes destruyeron pozos, estaciones de gasolina y una instalación de gas para uso doméstico.

Según la policía, cuatro personas más murieron, lo que eleva a 70 el número de civiles muertos, a los que se añaden 207 heridos, desde que comenzaron el miércoles las hostilidades entre Israel y el Hezbolá.

En el sur de Líbano, los ataques israelíes han obligado a huir a 10.000 personas que vivían en los pueblos de la frontera israelo-libanesa.

Por otra parte, el líder del Hezbolá, el jeque Nasralá, prometió una "guerra abierta" contra Israel en un discurso transmitido por la cadena de televisión chiita Al Manar, tras escapar de un ataque aéreo israelí que destruyó su domicilio y sus oficinas.

El viernes, Nasralá se felicitó por la destrucción de un buque de guerra israelí por parte de las milicias del Hezbolá frente a los suburbios del sur de Beirut.

Un ministro israelí aseguró el sábado que Israel "liquidará" al líder del Hezbolá en la "primera ocasión".

Cohetes lanzados desde el sur de Líbano alcanzaron la ciudad costera de Nahariya, en el norte de Israel. El viernes, los cohetes mataron a dos israelíes, lo que eleva a cuatro el número de civiles israelíes muertos desde el pasado miércoles por disparos efectuados desde Líbano.

El Consejo de Seguridad de la ONU, que se reunió con urgencia el miércoles, se abstuvo de pedir un alto el fuego, como le pidió Líbano. Estados Unidos no quiso criticar a Israel y ni siquiera llamó a la moderación.

Del lado de los países árabes, tres países --Arabia Saudí, Egipto y Jordania-- condenaron indirectamente al Hezbolá, tildando su comportamiento de "aventurero".

Los ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Arabe estaban reunidos el sábado en el Cairo para hablar de la escalada de violencia en la región.

El premier libanés, Fuad Siniora, pidió hoy a las Naciones Unidas imponer un cese el fuego "total e inmediato" y se declaró listo para "extender la autoridad del Estado" incluso en el sur del Líbano, bastión del Hezbollah, "en cooperación con la ONU.
Siniora se declaró además listo para "volver al armisticio de 1949" con Israel.

Dejá tu comentario