Se calificó a sí mismo como "fuerte". El discurso, claro, con el que ayer debutó Néstor Kirchner como virtual presidente. Prosa encendida, tanto para vituperar a Carlos Menem como para advertir su falta de transigencia para determinadas cuestiones generales. Se advirtió más emoción en la letra escritaque en las palabras del ungido. Hace tiempo que no se escuchaba tanta carga ideológica en un mensaje, casi como en las revistas de tesis de otras épocas. Dijo, en general lo que no va a hacer.Y que su deseo es una Argentina unida, quizás lo más positivo de toda la disertación. Veamos el texto completo.
... El día de ayer hemos vivido una de las jornada más bochornosas de las que se tenga memoria. Un país en vilo, sus instituciones democráticas jaqueadas, no es la primera vez que esto ocurre en nuestro país. Mi generación y la historia recuerdan otros golpes a la democracia, pero lo inédito e insólito por su gravedad y profundidad es que en esta oportunidad el intento proviene de un ex presidente constitucional que, al no poder lograr ser reelecto por tercera vez, tira del mantel sin importarle los daños, dispara sobre las instituciones de la República con la misma violencia de su discurso y con la misma impunidad que su gestión.
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En rigor de verdad, no deberíamos sorprendernos ante tal actitud, primero les robó a los argentinos el derecho a trabajar, luego el derecho a comer, el derecho a estudiar, el derecho a la esperanza. Ahora vino por el último de los derechos ciudadanos que quedaba en pie: votar. Las encuestas que unánimemente le auguran una derrota sin precedentes en la historia electoral de la República permitirán que los argentinos conozcan su último rostro, el de la cobardía. Y sufran su último gesto, el de la huida. Una vez más, la sociedad argentina, en lo que parece ser un signo drástico de la última década, contempla la deserción de su licencia política; culmina en la Argentina un ciclo histórico signado por los liderazgos mesiánicos, fundamentalistas y excluyentes, donde hubo dirigentes que se creyeron con el derecho divino de no tener que dar explicaciones a la sociedad de lo que han hecho.
Pero también se torna insoslayable señalar que resulta de una ingenuidad política y de un reduccionismo inaceptable no advertir que el eventual retiro de la fórmula por parte del ex presidente, del proceso de ballottage, es absolutamente funcional a los intereses del grupo y sectores del poder económico que se beneficiaron con privilegios.
Que se beneficiaron con privilegiosinadmisibles durante la década pasada, al amparo de un modelo de especulación financiera y subordinación política, a esos mismos intereses que cooptaron el Estado y compraron la política, a esos mismos intereses que corrompieron a los dirigentes y arruinaron la huida de los ciudadanos tributa esta huida. El intento de deslegitimar la voluntad de cambio expresada por la sociedad el 27 de abril apunta a mostrar débil y frágil al gobierno que se inicia para tratar de imponerle la continuidad de las políticas llevadas adelante durante la década de los noventa. Este y no otros es el escenario que objetivamente pretenden construir con su eventual deserción. Quien se autodenomina político argentino que nunca escapó y que nunca perdió una elección.
Ante esta situación quiero expresarle a la ciudadanía, primero, que con estas palabras quiero poner fin a esta situación de irresponsabilidad institucional e incertidumbre social a la que nos tienen sometidos hace ya más de 24 horas, y que constituye sin lugar a dudas una falta de respeto inaceptable a los ciudadanos, sin precedentes en nuestra historia, un escenario de ridículo sin retorno ante el mundo.
Segundo, que cualquiera sea la decisión que tomen los integrantes de la otra fórmula, voy a asumir todas las responsabilidades que los argentinos me han otorgado. Ya sea con elección en doble vuelta, que ojalá así fuera el 18 de mayo, y desde luego si los argentinos dicho día decidieran apoyarme mayoritariamente, o si se produce final y formalmente la renuncia del otro binomio electoral, el 25 de mayo la Nación argentina tendrá Presidente de acuerdo con su Constitución para cumplir el mandato de la sociedad, en esta hora imponen. Asumiré con coraje y decisión la responsabilidad de gobernar la República, lo que significa reafirmar el sistema democrático, en esta etapa implica, además, mejorar la calidad de sus instituciones. El marco político e institucional exige una profundización del sistema democrático, ya que es la voluntad popular la gran legitimadora de política que tornará viable la gestión. En una Argentina devastada, presionada y extorsionada por la voracidad especulativa, las prácticas corporativas y los egoísmos personales de sus dirigentes políticos.
• Convicciones
No he llegado hasta aquí para pactar con el pasado. Ni para que todo termine en un mero acuerdo de cúpulas dirigenciales; no voy a ser presa de las corporaciones. Tenga el pueblo argentino la certeza de que quien les habla está decidido a dar vuelta la página de la historia. Y comenzar a construir junto a ustedes un país diferente,con mucha humildad, con muchas y muy firmes convicciones, con esperanza y con optimismo; para ello convocamos a la tarea, sin distinción de partidos y sectores, a todos los hombres y mujeres de éste, nuestro país. Hoy más que nunca Argentina unida, argentino, argentinas. Pertenezco a una generación que no se dobló ante la persecución, ante la desaprensión de amigos y amigas y ante el mayor sistema represivo creado en nuestro país. Estas alquimias, con una dirigencia claudicante que entregó la dignidad de los argentinos sin distinción, que nos ha sometido permanentemente a la mayor de las injusticias, no nos va a hacer consentir ni desviar el rumbo. Tenemos la fuerza de aquellos que nos incorporamos a la política porque este país creíamos que se podía cambiar. Tenemos la fuerza y la decisión de aquellos que llegaron a la política, sino por convicciones, convicciones políticas, ideológicas y doctrinarias de un país distinto. Esas convicciones no las voy a dejar en nombre del pragmatismo en la puerta de entrada de la Casa Rosada. Quiero que sepan todos los argentinos que entre todos un nuevo tiempo está a punto de comenzar. A mi compañero a la vicepresidencia, Daniel Scioli, vamos hacia un nuevo amanecer, muchísimas gracias.
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