Néstor Kirchner le dio ayer al ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, las instrucciones para los primeros movimientos que la Argentina debe dar ante la situación generada por la operación de Fidel Castro y el por ahora momentáneo traslado del poder a su hermano Raúl. Estos se traducirán en escuetos comunicados de prensa deseando un pronto restablecimiento del cubano, en no insistir con el caso de la médica Hilda Molina y en continuar con los trámites para poner en marcha los acuerdos firmados entre la isla y el Mercosur.
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Mientras tanto, Kirchner ordenó también que el embajador en Cuba, Darío Alessandro, se mantenga en todo momento en contacto con la Cancillería e intente establecer un vínculo lo más rápido posible entre el gobierno y Raúl Castro.
El presidente y Taiana hablaron ayer largamente por la mañana, luego de una conversación más corta del lunes por la noche, cuando cruzaron las primeras informaciones sobre el tema. Tras la conversación de ayer, se emitió el comunicado de prensa N° 352 del Ministerio de Relaciones Exteriores, que dice escuetamente: «El gobierno argentino expresó su deseo de un pronto restablecimiento del presidente de Cuba, Fidel Castro Ruz. Este mensaje fue transmitido por el canciller Jorge Taiana al gobierno de Cuba. El gobierno argentino confía en que el presidente Fidel Castro pueda recuperarse a la mayor brevedad».
La segunda orden fue transmitida directamente a Alessandro. Habla de la prohibición de realizar cualquier movimiento por el caso Hilda Molina, incluyendo nuevos pedidos para atender la situación de la médica cubana impedida de salir de su país para visitar a su hijo y sus nietos, residentes en la Argentina. Esto quiere decir que Alessandro no tiene que presionar al gobierno de Raúl Castro con la nota que Taiana le entregó a su par cubano, Felipe Pérez Roque, en julio durante la cumbre de presidentes del Mercosur que se desarrolló en Córdoba, donde se le pedía a Cuba el permiso para que Molina pueda volar a Buenos Aires.
Antes de cualquier movimiento en este tema, Kirchner quiere mantener un primer diálogo directo con Raúl Castro para establecer una relación personal. El jefe de Estado argentino, luego de hablar con Taiana (un conocedor de la política y de las formas de acción oficial en la isla), está convencido de que la permanencia del hermano de Castro en el poder no será breve y que es posible avanzar en una buena relación si ésta se basa en una intercomunicación directa y personal. Por esto, Kirchner buscará establecer lo antes posible una comunicación telefónica, lo que podría ocurrir en las próximas horas. Para esto, no sólo comenzaron a trabajar los diplomáticos argentinos en la isla y funcionarios de la Cancillería, sino que otros conocedores de los resortes del poder cubano podrían ser citados, comenzando por el diputado oficialista Miguel Bonasso. Lo que continuará con su ritmo habitual serán las negociaciones para poner en funcionamiento los acuerdos que Castro firmó en Córdoba durante su intervención en la Cumbre del Mercosur, que buscan aumentar la relación comercial entre la isla y el bloque. Lo que tiene que hacer la Argentina en este tema es trasladar rápidamente a Brasil todos los protocolos trabajados en Buenos Aires durante la presidencia pro témpore del Mercosur que comandó el país y que en julio se le entregó al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Queja
Extraoficialmente, el gobierno tiene una queja. No gustó que en la declaración del lunes por la noche leída por Carlos Valenciaga, el jefe de despacho de Castro, donde éste anunciaba la delegación del poder y explicaba las causas de su dolencia, se mencionara que uno de los motivos de la crisis de salud fue el estrés generado por su viaje a Córdoba. La interpretación local, que no se hará pública, es que con esto, el líder cubano quiso señalar los malos momentos vividos en la cumbre (como la entrega de la carta y los entredichos permanentes por el caso Molina, además de algunos cruces verbales que mantuvo con Kirchner). Se recordaba ayer que en algún momento, Pérez Roque dijo que la salud de Castro podría verse resentida si el presidente cubano era bombardeado con problemas como el de la médica cubana.
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