Kuczynski se defendió y ahora el Congreso peruano define sobre su destitución
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• Kuczynski se defendió ante el Congreso
El mandatario de Perú, el empresario Pedro Pablo Kuczynski, se defendió en el Parlamento por sus presuntos vínculos con la compañía Odebrecht. "Lo que está en juego es la democracia", advirtió.
La crisis política y el posterior intento de destituir al jefe de Estado por el Parlamento de mayoría opositora se desató luego que se conocieron documentos remitidos por Odebrecht a la comisión investigadora del Congreso, según los cuales la constructora realizó pagos a la empresa Westfield Capital y First Capital, vinculadas a Kuczynski.
La sesión se abrió con la invitación del presidente del Congreso, Luis Galarreta, al jefe de Estado a subir al estrado de la Mesa Directiva donde se leyó la sustentación de la moción y la pretensión de vacancia.
Luego Kuczynski comenzó con su defensa ante los 130 parlamentarios a quienes dijo: "No apoyen una vacancia sin sustento, porque el pueblo no olvida ni perdona".
El empresario negó las acusaciones al afirmar que "no soy corrupto y no he mentido" y que "siempre he actuado conforme a la ley y a la ética profesional".
"Pido a la Nación mis más sentidas disculpas con claridad de mente y dolor de corazón, sino puse empeño en explicar hasta la saciedad mi conducta", afirmó el mandatario.
"No he tenido relación directa con Odebrecht. Solo he participado en una asesoría financiera a First Capital a la que giré un recibo por honorarios en el 2012 cuando no era funcionario", explicó.
Cuando asumió la presidencia, en julio de 2016, había prometido, entre bromas, que éste sería su último trabajo, alegando que por su edad estaba más cerca de una jubilación que de buscar perpetuarse en el poder. La frase aludía, sin nombrarla, a Keiko Fujimori (ahora de 42 años), de quien se sospechaba que podía modificar la Constitución para buscar una reelección.
Exbanquero de Wall Street y empresario, Kuczynski es conocido como "el gringo", por su marcado acento anglosajón heredado de una educación en Estados Unidos y Gran Bretaña. Se graduó en política, filosofía y economía en Oxford y en administración pública en la Universidad de Princeton.
El hecho de contar, además, con la nacionalidad estadounidense -a la que debió renunciar para postular a la presidencia- le han dado un aura de extranjero en su propio país. En Perú, se lo conoce popularmente como PPK, por las iniciales de su nombre, una fórmula sencilla para un apellido impronunciable para la mayoría de sus compatriotas.
Casado dos veces, ambas con estadounidenses, Kuczynski es padre de cuatro hijos. Desde 1997 su esposa es Nancy Lange.
Favorable al libre mercado, Kuczynski asumió pronto un perfil regional de severo crítico del proteccionismo comercial, que enarbola el presidente estadounidense Donald Trump. Sin embargo, coincidió con el inquilino de la Casa Blanca en sus condenas al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
Ha sido uno de los promotores del Grupo de Lima, que reúne a una docena de países críticos del régimen venezolano. De hecho, Perú es considerado un aliado de Estados Unidos.
Paradójicamente, Kuczynski proyectó mejor imagen hacia fuera de Perú que dentro de su país. Su talante dio pie a la imagen de un mandatario que parecía vivir en una nube, en un mundo paralelo que le permitiese llevar la fiesta en paz, sin pelear con sus adversarios, para acabar su gestión feliz y cerrar así lo que parecía una brillante hoja de vida, tanto pública como privada.
Percibido como un hombre frío y poseedor de un cáustico sentido del humor, sus recurrentes bromas fuera de lugar empezaron a no encajar en el imaginario peruano, en el día a día de una población dividida entre los problemas de seguridad, la corrupción y la débil institucionalidad del país.
Como PPK integró en el pasado directorios de varias empresas, sus detractores habían expresado temores de que desde la presidencia defendería intereses particulares. "Esas son tonterías. Mis manos están limpias", respondió Kuczynski.
"Yo no soy político, soy un economista que quiere hacer algo por su país", dijo el también concertista de flauta traversa del Royal College of Music. Su afición a las artes se la inculcó su madre, Madeleine Godard, de origen franco-suizo y tía del cineasta Jean-Luc Godard.
En su biografía oficial, hay un especial capítulo dedicado a su padre Max Kuczynski, un reputado médico que cuando escapó de la Alemania nazi estuvo a cargo del leprosario de Iquitos, en la Amazonia peruana, en momentos en que la lepra era temida como una maldición.
Nacido en Lima el 3 de octubre de 1938, en ese ambiente el presidente pasó gran parte de su infancia. Ahí forjó su fortaleza de carácter y resistencia a la adversidad, acostumbraba a recordar. Habrá que ver que le queda de esa estirpe.



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