La Casa Blanca admite inquietud por economía
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Fleischer subrayó el punto de vista del presidente estadounidense, George W. Bush, de que otros indicadores, como los del crecimiento económico, el bajo desempleo y la baja inflación, sugieren que las bases de la economía son sólidas. «Hay muchas señales que mirar en la economía para ver la fortaleza que el presidente ve», dijo el portavoz a los reporteros. «Pero no hay duda de que hay algunas señales preocupantes, como la de la confianza del consumidor», agregó el portavoz.
Las compras de los estadounidenses representan dos tercios de la economía de su país, por lo que un enfriamiento podría desalentar la recuperación de la mayor economía mundial, que sufrió una breve recesión el año pasado. En relación con el mercado de trabajo, el porcentaje de consumidores que consideró que habrá menos empleos disponibles en los próximos seis meses subió a 17,1 por ciento en julio, de 14,3 por ciento en junio.
• Recortes permanentes
Bush pidió recientemente al Congreso que convierta en permanentes los recortes impositivos aprobados en 2001 y que adopte medidas de protección jubilatorias como forma de reimpulsar la economía.
Uno de los sectores más afectados por la ola de fraudes es el de telecomunicaciones, que amenaza incluso con dificultar la normal prestación de servicios. Por ello, el Comité de Comercio del Senado analizó ayer en particular el deterioro de tres de sus principales empresas.
Ejecutivos de WorldCom, Global Crossing y Qwest fueron convocados a una audiencia por el senador demócrata y presidente del Comité, Fritz Hollings, para rendir cuentas sobre los planes que tienen para mantener a flote esas empresas, pese a su precaria situación financiera.
La audiencia también trató de arrojar luz sobre el sistema de contabilidad de esas empresas que, en opinión de algunos senadores, promovió la avaricia desbordante de ejecutivos corruptos. «Debemos asegurarnos de que, pese a la inminente crisis financiera dentro de la industria, los consumidores continuarán recibiendo su servicio telefónico», dijo el senador republicano de Arizona, John McCain.




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